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	<title>Comentarios en: Guitarras, laúdes y carros de basura</title>
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	<description>Revista del centro penitenciario de Daroca</description>
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		<title>Por: Gloria</title>
		<link>http://www.revistalaocaloca.com/2009/05/guitarras-laudes/#comment-375</link>
		<dc:creator>Gloria</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 May 2010 06:46:03 +0000</pubDate>
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		<description>Creo que tras las puertas arquitectónicas cerradas, la mente tiene el recurso de abrir otras: las del alma.
Durante ese tiempo, se sueña, se añora, se ríe, se llora y, sobre todo, se piensa. 

En este caso, al protagonista, el  instrumento musical le sirve de catarsis y  le hace brotar notas hermosas, guardadas,  y que desconocía porque nunca les había hecho caso. Escondidas, habían esperando el momento para decir sin hablar y mandar la misiva por medio de carteros que no fallan: la introspección y  el viento. Una le hace descubrirse a sí mismo y el otro, transmite le al mundo la esencia que tenía, pero que estuvo enmascarada. Luego, él mismo, autor de su propia melodía,  empuja, lentamente y con esfuerzo, a las disonantes y decide despojarse de ellas metiéndolas en los contenedores que irán camino de los vertederos. Se habían permitido el lujo, como ocupas, de instalarse en un lugar que no era el suyo. Se le habían colado.

El corto nos muestra, a  mi juicio,  cómo hay que  hacer limpieza de la  basura, porque puede resultar dañina si la guardamos.

¡Excelente trabajo!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Creo que tras las puertas arquitectónicas cerradas, la mente tiene el recurso de abrir otras: las del alma.<br />
Durante ese tiempo, se sueña, se añora, se ríe, se llora y, sobre todo, se piensa. </p>
<p>En este caso, al protagonista, el  instrumento musical le sirve de catarsis y  le hace brotar notas hermosas, guardadas,  y que desconocía porque nunca les había hecho caso. Escondidas, habían esperando el momento para decir sin hablar y mandar la misiva por medio de carteros que no fallan: la introspección y  el viento. Una le hace descubrirse a sí mismo y el otro, transmite le al mundo la esencia que tenía, pero que estuvo enmascarada. Luego, él mismo, autor de su propia melodía,  empuja, lentamente y con esfuerzo, a las disonantes y decide despojarse de ellas metiéndolas en los contenedores que irán camino de los vertederos. Se habían permitido el lujo, como ocupas, de instalarse en un lugar que no era el suyo. Se le habían colado.</p>
<p>El corto nos muestra, a  mi juicio,  cómo hay que  hacer limpieza de la  basura, porque puede resultar dañina si la guardamos.</p>
<p>¡Excelente trabajo!</p>
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