OCA GLACIACION

Presentación en Daroca del cortometraje “Il mondo mío”

 

Recientemente, en la sala multiusos de la escuela del centro, tuvo lugar la presentación del cortometraje “Il mondo mío”, a cargo de sus dos guionistas y productores Óscar Sipán y Mario de los Santos.

Tras disfrutar de dicha proyección, en animada charla, La oca loca indagó en la rica personalidad de estos dos jóvenes creadores.

 

Sobretodo queremos daros las gracias por haber tenido la deferencia de venir a presentar en este Centro Penitenciario de Daroca vuestra ópera prima «IL MONDO MÍO», un cortometraje del que sois co-guionistas y co-productores; y, para que nuestros lectores tengan una idea más cercana de vuestra obra, nos gustaría conoceros un poco más. ¿Quiénes sois, de dónde y qué hacéis en la vida real?

M.S.:  Yo nací en Zaragoza en 1977, me doctoré en químicas por la Universidad de Zaragoza, aunque mi   verdadera vocación ha sido siempre escribir y hacer cine. Como escritor, tengo ya 5 libros editados entre los que quisiera destacar: «Cuando tu rostro era niebla» (Ed. Onagro, 2008) y «Perro mordedor» (Ed. Mira, 2008).

Pero también hay cierto proyecto editorial por el camino…

M.S.:  Sí; de hecho, he fundado, junto a otros socios, una editorial, en la que vamos a editar todo lo que nos parezca interesante dentro del campo de la narrativa y la novela, y que hemos bautizado como «Tropo editores»; esperemos que la suerte nos acompañe y podamos poner en las manos de nuestros lectores obras interesantes y amenas…

También tenemos aquí, a nuestro lado a tu co-productor y co-guionista en el «corto»…

O.S.:  Mi nombre es Óscar Sipán Sanz; nací en Huesca en 1974, y si algo me motiva es escribir; a lo largo de mi trayectoria como escritor he obtenido, con mis narrativas, más de 200 premios literarios y, desde 1998, he publicado 9 libros; con mi primera obra que fue «rompiendo corazones con los dientes» (Ed. Odaluna, 1998), obtuve el premio «Ayuntamiento de Albacete»;  y por citaros alguna otra, mi última obra es «avisos de derrota» (Ed. Onagro, 200

¿Y cómo surgió la idea de hacer un cortometraje careciendo de experiencia?

O.S.:  El cine es el complemento ideal para los escritores; hay muchas novelas que cuando se llevan al cine se comprenden mejor que cuando se leen, aunque para otras muchas no resulta rentable poder adaptarlas, pues necesitan excesivos recursos; cada obra es el producto del mundo creado por un escritor, cada escritor son millones de ideas diferentes, y hay que hacerlas entrar en el tiempo que dura la película, lo que conlleva el efectuar complejas y continuas transformaciones en algunas obras, un aumento de problemas a solucionar y muchos desfases presupuestarios…

Pero vosotros le habéis echado muchos redaños creando este guión y llevándolo al cine…

M.S.:  La verdad es que nos lo hemos tomado muy en serio y hemos tenido que superar mil y una dificultades; de hecho, pienso que hemos pagado «la novatada», pero alguna vez tenía que ser la primera y el miedo nunca fue buen consejero; un autor se la juega en cada obra que crea y unas veces sale bien y otras se lleva como trofeo un rotundo fracaso.

Habladnos algo sobre el «corto» y sus protagonistas; ¿dónde se rodó?

O.S.:  Hemos podido rodar en un sitio privilegiado: El cementerio de Comillas, en Santander; y aunque su entrada está declarada «Patrimonio de la Humanidad» por la UNESCO y, por tanto, no se puede filmar, hemos tenido la gran suerte de conseguir los permisos del obispado y la colaboración del Ayuntamiento, a quienes, desde este medio, queremos dar las gracias por no ponernos muchas pegas para poder rodar en este exclusivo sitio, en el que sólo hay una escena filmada en toda su historia en una película de Pilar miró.

M.S.:  Los actores protagonistas lo han hecho «por amor al arte», quitándole días a sus vacaciones; y se han portado de maravilla, demostrando una gran profesionalidad; también les agradecemos todo lo que han hecho por nosotros y porque el «corto» saliera adelante; la protagonista es Marta Larralde, actriz de reparto en series como «hospital central» y ha participado en películas como «Mar adentro» con Javier Bardem, «León y Olvido» y «El penalty más largo del mundo», en ésta con Fernando Tejero como protagonista; y en nuestro «corto», su papel es el de una mujer que es enterrada viva y rescatada por el enterrador… ¡Y hasta ahí os cuento!.

O.S.:  El protagonista masculino es Tony Álamo, actor canario que ha hecho varios papeles en series como «los hombres de Paco» y en películas como «el idioma imposible», etc… y en el «corto» su papel es el de enterrador, que vive dentro del cementerio, cosa muy común en aquellos años de finales del siglo XIX, que se da cuenta de que esa mujer ha sido enterrada viva; rompe la tumba, la rescata y luego… luego os veis el corto, ¿vale?

Nos ha llamado mucho la atención una frase que dice Marta Larralde en el previo que hacéis sobre el rodaje del «corto» y que transcribo literalmente «toda historia gráfica tiene su coña»; ¿cómo interpretáis este comentario de Marta?

M.S.:  Esto es muy sencillo; en el cine hay dos mundillos: uno, cuando estamos filmando, y que a veces tenemos que convertir en un campo de improvisación para que el resultado final sea coherente y el otro, cuando se apagan cámaras y luces y nos vamos todos a sentarnos alrededor de una buena mesa; y en ella, mientras comemos algo, «comentamos la jugada» y las incidencias del rodaje. Aquí es donde se ve el ambiente auténtico y distendido del cine, porque de un pequeño fallo o de un comentario espontáneo sale un chistecillo que provoca unas cuantas carcajadas que nos dan el ánimo necesario para poder seguir rodando las restantes escenas…

Óscar, ¿qué frase resaltarías más en la película?

O.S.:  A mí me gusta mucho la voz «en off» del comienzo: « Se llamaba Virginia Klein y era la última cruz del calendario del enterrador», porque ya dice bastante en sí del contenido de la obra.

Y para ti, Mario, ¿Cuál sería tu frase favorita?

M.S.:  Yo no tengo una frase favorita, pues me gusta toda la obra; aunque hay una en especial, esa en que la protagonista, cuando es sacada del ataúd, le dice al enterrador: «enterrada viva… si no llega a ser por usted… ¡le debo la vida!; y el enterrador le dice: ¿quiere un poco de agua?… Hasta ahí todo bien, pero la anécdota vino sola: el agua, en forma de lluvia, nos la dieron toda al equipo de filmación, porque el primer día de rodaje estuvo lloviendo durante más de 20 horas seguidas y menos mal que el cementerio está en una loma, porque en Comillas reventaron todas las alcantarillas del pueblo, pues cayó tal cantidad de agua que los desagües no daban abasto… 

¿Nos podríais contar otras anécdotas que se hayan producido durante el rodaje?

O.S.:  Hay una que nos hizo mucha gracia a todos y fue que el ataúd, que se había construido «in situ», al terminar de rodar, lo dejamos en la basura y la gente que pasaba por allí le ponían unas cuantas flores… ¡imaginaos el numerito!

M.S.:  Otra anécdota que nos dejó perplejos fue que durante los tres días de rodaje vinieron muchas personas, sobre todo mujeres, a traer flores a sus difuntos; nosotros, al despedirnos, quisimos dar las gracias a la alcaldesa por todos los trastornos que hubiéramos podido causar a la gente de Comillas y ella, muy simpática, nos respondió: «¡Pero si no van nunca; si han ido estos días ha sido por la novedad de vuestra película!»; esto demuestra que nada es lo que parece.

¿Cuántas personas habéis participado en total en la película?

O.S.:  Creo que hemos llegado a las 37, entre actores, productores, técnicos, iluminadores, sonido, cámaras, maquillaje, etc…

Y el presupuesto, ¿Cuál ha sido al final?

M.S.:  Eso de «al final» es lo más acertado que hemos oído; y tiene su explicación, pues comenzamos con un presupuesto de unos 30.000 €, pero con los diferentes retrasos e imprevistos sufridos, se nos ha ido en total casi a los 50.000 €… ¡Qué ya es una pasta considerable!

¿Cómo habéis conseguido la financiación?

O.S.:  Pues una parte con algunas subvenciones y el resto hipotecándonos hasta las cejas…

Ahora comienza la segunda fase: Dar a conocer el corto; ¿cómo lo vais a hacer?

M.S.:  Pues presentándolo a todos los festivales que podamos. Confiamos en tener éxito y poder pagar las deudas pronto, para lo que es necesario que la obra tenga una buena acogida y un amplio reconocimiento por parte del público.

¿Después de esta experiencia, ¿os han quedado ganas de hacer más cortos?

O.S.:  Pues si conseguimos sanear las finanzas de éste, por supuesto que sí; porque si no tendremos que seguir con nuestras trayectorias habituales…

M.S.:  Esperamos y confiamos plenamente que la obra os guste y que guste al público; así podremos venir pronto a presentaros algún otro corto… ¡o quién sabe qué…! 

Pues, queridos amigos,desde LA OCA LOCA os deseamos toda clase de éxitos para vuestra opera prima «IL MONDO MÍO», que nos ha gustado mucho y nos ha hecho pasar un buen rato y, por supuesto, os reiteramos nuestro agradecimiento por la deferencia de haber elegido el Centro Penitenciario de Daroca para presentárnosla, cuyas puertas quedan abiertas de par en par para vosotros.

Como se dice en el mundo artístico: ¡Mucha mierda para vosotros y para «IL MONDO MÍO”. ¡Hasta pronto, amigos cineastas!                                                                                               

Imprimir artículo Imprimir artículo

Comparte este artículo

Deja un comentario

Por favor ten presente que: los comentarios son revisados previamente a su publicación, y esta tarea puede llevar algo de retraso. No hay necesidad de que envíes tu comentario de nuevo.