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Marie Curie, científica universal

Maria Sklodowska-Curie fue galardonada con el premio Nobel en dos disciplinas, en Física, compartido con su marido Pierre Curie y con Henri Becquerel en 1903 por sus trabajos sobre radiaciones que supusieron una auténtica revolución científica, médica, industrial y cultural, y en Química por sus servicios en el avance de esa ciencia con el descubrimiento del radio y el polonio y el aislamiento y purificación del primero y sus sales, en 1911.Célebre y famosa en su tiempo y aun ahora, está junto a Albert Einstein entre los científicos más conocidos y populares. Tras ella solo su hija Irene Jolliot-Curie, Dorothy Cromfort y Ada Yonath en Química y María Goeppert en Física obtuvieron el Nobel de Ciencias y diez mujeres más en Medicina.

Madame Curie, de Mervin Le RoySobre su vida y su obra se han editado numerosos libros destacando la biografía apasionada de la que es autora su hija no científica Eve Curie, La vida heroica de María Curie descubridora del radio, que ha tenido abundantes reediciones en todos los idiomas y la publicación conmemorativa del centenario Histoire naturelle de la radioactivité coordinada por Henri- Jean Schubnel. En España destaca la del académico José Manuel Sánchez Ron, Marie Curie y la radiactividad y la reciente edición por la Universidad Autónoma de Barcelona de Escritos biográficos de Marie Curie.

También se han producido excelentes películas, una en 1943, Madame Curie, dirigida por Mervyn LeRoy con Greer Garson y Walter Pidgeon en los papeles protagonistas, que fue nominada a siete óscar. En 1997 se estrenó Les Palmes de M.Schutz (Los méritos de Madame Curie), inicialmente obra de teatro, con dirección de Claude Pinoteau, que narraba en clave humorística los descubrimientos en torno a la radiactividad. Además ha habido series televisivas de Peter Goodchild y Michel Boisard .

Muchos países la distinguieron con doctorados, medallas y múltiples premios y reconocimientos. Visitó España tres veces, la primera en 1919 con motivo de un congreso de Medicina, la segunda en 1931 al poco tiempo de proclamarse la segunda República, de la que con sus hijos era defensora, y la tercera en 1933 en una reunión de la Sociedad de Naciones. Se le concedió la dirección honorífica del Instituto del Radium de Madrid y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII y fue designada miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Con Marie Curie queda desmentido el dicho de que los genios no se reproducen, pues, siguiendo la trayectoria investigadora de su madre, su hija mayor Irene también fue Nobel , con su marido Frederic Jolliot por sus trabajos relativos a la radiactividad artificial.

Apuntes biográficos

Nacida en Varsovia en 1867, tras sus primeros estudios se trasladó a París para cursar las carreras de Física y Matemáticas en la Sorbona, donde leyó su tesis doctoral, Investigación sobre las sustancias radiactivas. Posteriormente impartió docencia en Sévres, con Pierre Curie como mentor, casándose con él en 1893. Complementaron perfectamente sus caracteres, soñador e imaginativo Pierre, tenaz y enérgica Marie.

Marie CurieLa dirección de la Escuela de Física y Química industriales, puso a disposición del matrimonio un taller y un hangar para sus experimentos. Buscaban elementos distintos del uranio capaces de emitir radiaciones similares. En ese periodo comprobaron la actividad de emanación del torio. Tras penosos esfuerzos anunciaron el descubrimiento del polonio y el radio y acuñaron el término radiactivo para ellos. El radium emitía 1,4 millones de veces más radiaciones que el uranio, siendo el elemento conocido con mayor actividad. Se negaron a patentarlo pues consideraban que era patrimonio de la humanidad.

En 1906 muere Pierre atropellado por un carruaje de caballos y poco después Marie obtiene la cátedra de la Sorbona, siendo la primera mujer en conseguirla. Es rechazada su candidatura a la Academia de Ciencias de Francia por estar entonces vetada la presencia de mujeres. Tras la consecución del segundo Nobel, le regalaron un gramo de radio- una fortuna- que destinó a potenciar sus investigaciones.

Reclamada en todos los países, popular como pocos científicos en la historia, discreta, abnegada, sobria, solemne, vocacional y generosa, con gran sentido humanitario y de justicia social, siguió trabajando hasta su muerte en 1934 por anemia aplásica causada por su exposición a las emanaciones radiactivas, según se diagnosticó entonces, si bien análisis posteriores apuntaban a la acción continuada de los rayos X y a la escasa protección a los aparatos radiológicos como razón de su fallecimiento. A su austero sepelio acudieron solo sus íntimos, familiares y científicos. Sesenta y un años después sus restos mortales fueron trasladados al Panteón de ilustres de París, siendo la primera mujer honrada y recordada en ese lugar.

Dejó escrito lo siguiente: “Toda colectividad civilizada tiene el deber imperioso de velar en el dominio de la ciencia donde se elaboran las ideas y nuevos avances, con el fin de proteger a los trabajadores y aportarles los apoyos necesarios para conseguir un desarrollo científico armonioso” y una obra póstuma, Tratado de la radiactividad.

Impacto de la radiactividad

El descubrimiento de la radiactividad y sus aplicaciones y expectativas fue un auténtico fenómeno de masas en el primer cuarto del siglo XX. El estudio de las características de las emanaciones radiactivas ocupó a un buen número de científicos en todo el mundo. Diferentes empresas se lanzaron a promocionar con apoyos publicitarios espectaculares sus productos, cuyas propiedades iban desde la belleza y los cosméticos hasta los tratamientos termales de relajación y de remedio de traumatismos, tuberculosis y las más variadas infecciones, todos ellos con la palabra mágica en sus etiquetas, radiactivo. En 1998 se organizó en el Museum National d` Histoire Naturelle de París una muestra conmemorativa que tuve la oportunidad de visitar, Les rayons de la vie, en la que se hacía un recorrido desde el descubrimiento de los rayos X hasta la radiactividad y aparecía un amplio abanico de curiosidades sobre el impacto en la población de estos transcendentales inventos.

Cartel publicitario 1910Pasada la primera fiebre populista, los científicos abordaron con igual entusiasmo la búsqueda de aplicaciones de verdadero interés, especialmente en la producción de radioelementos para la destrucción de las células cancerosas. Así nació la radioterapia y el Institut del Radium de París, que tras convertirse en fundación condujo al actual Institut Curie, pionero y puntero en la lucha contra el cáncer.

La primera Guerra Mundial fue el primer escenario bélico donde aparecieron las armas químicas y en que los químicos jugaron un importante papel. Del lado alemán con Fritz Haber y su síntesis del amoniaco y por parte francesa con la implantación de la radiactividad en la cicatrización de heridas y el uso frecuente de renovados aparatos radiológicos. En este cometido se empeñó personalmente y de forma altruista Marie, a quien la Cruz Roja de su país dotó de una pequeña flota de ambulancias, coloquialmente denominadas “pequeños curie”. El gramo de radio con el que había sido obsequiada, valorado en un millón de francos-oro de aquellos tiempos, fue puesto a disposición del gobierno y fuertemente custodiado para que no cayera en manos del enemigo. En 1921 publicó La radiología y la guerra donde se describían las aportaciones de la nueva ciencia en el conflicto.

La fama alcanzada le sirvió para mitigar la insidiosa campaña con tintes xenófobos de algunos medios conservadores escritos, coincidiendo con el cierre del congreso Solvay de 1911, a propósito de su romance con el físico y hombre casado Paul Langevin, en lo que el diario Le Journal calificó como “los fuegos del radio”.

Referente universal

María Sklodowska-Curie ha sido referencia para muchas generaciones de mujeres y hombres, especialmente jóvenes, universitarios, profesionales o amantes de las ciencias. Si bien su condición femenina, una mujer entre hombres, impulsó su celebridad no se libró de comentarios sibilinos. Véase el siguiente suelto, literal, de un periódico español en 1904 en que se daba noticia del descubrimiento de la radiactividad: “Se ha descubierto el radium, que viene a modo de revolucionario casi anarquista a quebrantar el mundo tradicional de la Química y a perturbar y destruir muchas de sus leyes. Lo ha descubierto una mujer, madame Curie, que, célebre hoy en todo el mundo, ha querido vengar su condición femenina de ciertos desdenes del otro sexo y de la gran legión de sabios con que el sexo fuerte se enorgullece”.

La política es para el presente
pero una ecuación es algo para la eternidad

En cualquier caso es indudable que su ejemplo favoreció el incremento de la masa crítica de mujeres científicas hasta nuestros tiempos, pero ella nunca sintió ambición por el poder. Tal vez suscribiría aquella frase de Albert Einstein, cuando rechazó la presidencia del naciente estado de Israel: “Las ecuaciones son más importantes para mí, porque la política es para el presente pero una ecuación es algo para la eternidad”

sello conmemorativoEn el ámbito de la ciencia básica los hallazgos derivados de la radiactividad influyeron poderosamente en varios frentes tanto en la Física como en la Química. Destaquemos lo que se ha dado en llamar la nueva Alquimia, es decir el sueño alquimista de las transmutaciones de elementos que resultó despejado con las reacciones nucleares, primeramente con proyectiles procedentes de los radioelementos naturales y posteriormente con la radiactividad artificial y que culminaron con la polémica fisión y la esperanzadora fusión.

También fue útil para esclarecer el problema de la estructura íntima de la materia y promovió el nacimiento de nuevas y fecundas disciplinas como la física nuclear y de partículas elementales, la química nuclear, la radioquímica y la biología molecular, potenció las técnicas de datación en geofísica y astrofísica y abrió el camino de otras aplicaciones en la industria, la restauración del patrimonio y la biomedicina.

2011 fue declarado por la ONU Año Internacional de la Química en recuerdo de la concesión del Premio Nobel de Química a Marie Curie. Con ese motivo en España se ha editado un sello conmemorativo con su fotografía en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Dice el presidente de la Real Sociedad Española de Química, Nazario Martín, que en nuestro país no hay diferencias entre la producción científica de mujeres y hombres, pero sí en el acceso a puestos de responsabilidad, salario y reconocimiento profesional y que es tarea urgente terminar con esa inaceptable discriminación.

Palabras del padre de la relatividad refiriéndose a la madre de la radiactividad: “La señora Curie es, de todos los seres célebres, el único que la gloria no ha corrompido, siguiendo como una extraña el curso de su propia vida, intacta, natural, casi insensible a su sorprendente destino”

(Más información en www.curie.fr )

 

 

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3 Comentarios

  1. Muy interesante!! Me ha gustado mucho el artículo y la revista!!

  2. Me ha gustado mucho el artículo, muy interesante y con muchas curiosidades que no sabía de Marie Curie. Saludos, Carla

  3. Ya vi la pelicula que nombras en el articulo y la recomiendo también, entretenida y didactica. Veré la otra que dices.

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