OCA GLACIACION

Apuntes de viaje (Venezuela-1º parte)

Buenas noches amigo.

He comenzado a contarte mi visita a Venezuela haciendo hincapié en las cosas que realmente me sorprendieron y me maravillaron por la aparente similitud y las grandes diferencias. Aun cuando Argentina y Venezuela hablan la misma lengua española, la diferencia de expresiones, términos y nombres distintos a las mismas cosas es tan grande, que por momento parece que usáramos idiomas distintos. Te dividiré el recorrido por Estados y a la vez por lugares.

1-llegando  a VenezuelaPoder subir a ese avión fue una corta aventura. Mi domicilio está en la ciudad de Fontana, provincia de Chaco, a mil kilómetros del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de la ciudad de Ezeiza en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, de donde partía hacia Venezuela.

El vuelo salía el viernes 13 de mayo de 2011 a las 7 de la mañana y como en esos días había problemas en Aeroparque no podía correr el riesgo de encontrarme con un paro de personal, así fue que salí dos días antes en un transporte terrestre de larga distancia y arribé a la terminal de Retiro a las 9 de la mañana del día 12. Tomé un taxi que me condujo hasta la agencia de micros que me trasladó al Aeropuerto después de un intrincado viaje de 35 kilómetros.

Allí me senté en las butacas del hall y esperé hasta el otro día. Sabía que sería agotador y fue mucho más que la mera palabra, pero no contaba con dinero extra para gastos sorpresa, debía reservar para el regreso, además recién salía en un viaje que duraría 52 días. Llegó la hora señalada para la partida y todo fue simple aunque estaba bastante preocupado por mi falta de experiencia en esos menesteres. Era un Airbus A340 de Aerolíneas Argentinas, clase económica y no sé si el asiento era realmente incómodo o yo estaba muy agotado por la espera, pero realmente fue desagradable el viaje, aunque la parte positiva fue que como había elegido ventanilla tomé unas imágenes.

Con la emoción de estar
a cinco mil kilómetros de mi hogar

Luego de siete horas arribamos al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, República Bolivariana de Venezuela. Con la emoción de estar allí a cinco mil kilómetros de mi hogar y con el deseo tantas veces anhelados de mi arribo. La imponente terminal aérea, es la más importante del país y único aeropuerto comercial de la ciudad de Caracas. Está ubicada en el municipio Maiquetía, Estado Vargas (La capital del Edo Vargas es la Guaira; esta ciudad que suele dar nombre de forma no oficial a la zona del aeropuerto, como fue en épocas anteriores a la separación de ese terreno con un nuevo Edo).

Entrando  a Caracas Luego de los tramites como cualquier aeropuerto, sellado de pasaporte (en ese momento Venezuela no pertenecía al MERCOSUR. Hoy se puede viajar desde Argentina solo con el DNI).

Momentos después recogí mi equipaje del carrusel y me encontré con la persona que me estaría esperando, con la cual habíamos entablado una respetable amistad a través de Facebook donde nos habíamos reconocido como primos.

Con prontitud nos dirigimos hacia su hogar donde nos aguardaba el resto de la familia. El Taxi nos llevó rodeando el Parque Nacional El Ávila. A traves de un espacio densamente poblado, pero con una moderna red de autopistas interconectadas, que agilizan el cruce de la ciudad y aportan seguridad vial.

Luego de 46 kilómetros arribamos a un barrio en el Municipio Guaicaipuro, en el Edo Miranda, allí conocí al resto de la familia.

El tránsito era como cualquier ciudad importante, denso. Me brindaron las mayores atenciones y me cedieron una habitación confortable que tenían reservada, pues esto no fue un viaje sorpresa, no olvidemos que el Pasaporte tardó 45 días en ser emitido.

Partíamos desde temprano
para evitar los grandes embotellamientos

A la mañana siguiente los acompañé a desayunar. El café se toma al despertar y luego se prepara el desayuno, donde acostumbran a comer Arepas con Perico (Especie de pan de forma circular, hechas con harina de maíz precocida- comúnmente llamada Harina Pan-, dicha masa se cocina sobre un budare o una plancha eléctrica para tal fin. El Perico es un revuelto de huevos, cebollas y tomates cosidos). También se lo acompaña con un Cambur (Banana) cortada en rodajas. Todo esto con exquisitos jugos de fruta y refrescos de las marcas mundialmente conocidas.

Y así los días posteriores los acompañaba hasta sus empleos en el Municipio Baruta, Distrito Metropolitano de Caracas, en el mismo estado y desde allí en los momentos que el trajinar les permitía, me fueron mostrando lugares de gran belleza, los majestuosos centros comerciales y las edificaciones tan distintas al lugar de donde vivo. Partíamos desde temprano para evitar los grandes embotellamientos como consecuencia de que toda esa zona se había convertido en una ciudad dormitorio, es decir una comunidad muy grande urbana de carácter esencialmente residencial, cuyos habitantes en su mayoría viajan diariamente a trabajar a una localidad cercana, así la gran cantidad de personas que se dirigen a sus labores siendo este uno de los principales problemas de tránsito.

Monteclaro Country Club-1Aunque puedo afirmar sin temor de equivocarme que los conductores son realmente formidables, pues muchas de los accesos a la gran ciudad son de doble mano y como si esto fuese poco, los motociclistas conducen por entre las dos filas de vehículos que marchan en ambos sentidos con curvas, los desniveles del terreno y la constante bruma o la llovizna invernal que lo dificultaba todo.

Su hogar esta en un barrio aledaño al Monteclaro Country Club, lugar de estricta seguridad que tiene una imponente infraestructura con varias piletas, canchas de tenis, comedor, bar, gimnasio y una red de caminos sinuosos para recorrer todas las instalaciones y el servicio de pequeños buses para el acarreo de los visitantes desde el estacionamiento hasta el edificio principal del complejo. Días posteriores, pedí permiso y visité en varias oportunidades el complejo. Las personas desde siempre han sido amables conmigo, quizás aprecian a primera vista la cordialidad de mi trato que contagia y aquí no fue diferente. Eso me permitió tomar muchas fotografías con mi camarita compacta, versátil y fácil de transportar. En la tarde de de uno de esos días subsiguientes caminé por los alrededores del imponente grupo habitacional y hallé una majestuosa laguna parquizada, en la que permanecí por un largo momento disfrutando la quietud y la belleza.

Este es el Estado Miranda (primera parte) créeme que esta zona es muy rica en información y detalles, en el se encuentra la Capital del País y tiene la particularidad de que hay muy poco terreno para continuar construyendo pero poseen una gran imaginación, técnica y materiales, pero eso te lo explicaré recién en la próxima entrega…

Espero que la estén pasando bien, aquí el calor es impresionante pero se vive.
Un gran abrazo y Feliz Año para todos.

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