Cronos vs. Preso

Escrito por: Gabriel Elías R. V.

 

Cuando el hombre se vuelve presa de sus propios edictos
y se priva la facultad de su intrínseco albedrío,
sucumbe su gema incorpórea hasta el fondo de un río:
purulento, mendaz, henchido de pútridos congojos.

No pretendo impregnar mis coplas de absurdos devaneos,
pero el orbe de los barrotes te vincula a vivir
con monstruos voraces que Verne no alcanzó a describir,
de ellos, un depredador que torna y sorna tus deseos.

Tiempo lábil, ¡tiempo!, ni las pirámides se han de salvar,
tú eres la fístula que oxida los anhelos de un preso,
tu lépero andar nos deja sin caricias, sin un beso;
llenas de infame laxitud a los que nos quieren amar.

Eres prado donde pacen mis torturados ideales,
ellos mastican la amorfa lentitud de tu silencio,
no sé por qué me elegiste: ¿por simple tonto o necio,
o por no tener la fútil hidalguía de los mortales?

Estoy bebiendo el impío mosto de la incertidumbre,
discerniendo la torba ignominiosa de tu existencia,
si acaso fue el hombre quien inventó tu mustia presencia
o eres ente real, advenedizo en nuestra costumbre.

 

el tiempo

 

La ciencia, ante ti, de hinojos se postra con pleitesía,
aunque ésta admita ser ignoto el origen de tu fuente,
vagas siempre tu cadencia sin proceso que te afecte,
haciendo de la investigación su falaz herejía.

Cronos maldito, tienes reputación de inexorable,
a Urano derrocaste sin importar que era tu padre,
mas yo, idiota, paria mortal, te postraré en un catre,
torciendo tu febril yugo cual común metal maleable.

Devolvedme el alazán miel de sus labios que enamora,
que al trinar de tu paso corroe mi alma y la devora,
devolvedme el cándido, fogoso sabor de sus fluidos,
que cuando el día languidece siento haberlos perdido,
devolvedme la ética para predicar a mis críos,
que la has hecho naufragar como popa de un navío.

Voy a librar contigo la más titánica de la líes,
enjuiciándote por sustraerte el portento al amor,
olvidando que danzas todos los días sobre mi dolor,
fraguándote un holocausto con mis más sagaces ardíes.

Aún tengo tinta para imprecar tu perpetuidad,
queda aún los claros bríos incólumes de mi razón
para enervar tu constancia y adobarte mi sazón,
pintando tu pérfido halo con albures de deidad.

Ahora recuerdo que, el recuerdo emerge de tus raíces,
ya que tu cabalgar produce el pasado y el futuro,
ahora recuerdo para saber si seremos felices,
esperaré furtivo hasta que el tiempo pase seguro.

 

* 1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2015 para centros penitenciarios

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1 comentario

  1. Excelente composición para mi gusto, y una muy buena combinación de versos con esa fuerza
    que tanto necesitamos hoy. Enhorabuena

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