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Tabla Periódica y Superelementos (2): Hacia la ordenación racional

Se trataba de, en base al peso atómico, formular parentescos entre los elementos. August Kekulé convocó en 1860 el I Congreso Internacional de Karlsruhe con protagonismo de Stanislao Cannnizaro y Mendeléiev, en el que se logró la unificación del sistema de pesos atómicos y se consolidó esa magnitud como criterio de clasificación.

DI Mendeleiev-OCA-2Mendeléiev y Meyer, el uno desde el punto de vista de la valencia y el otro desde los volúmenes atómicos, dieron a conocer sus trabajos en 1864 y, si bien el segundo se adelantó, el ruso utilizó su tabla para predecir propiedades de elementos por descubrir y corrigió pesos atómicos y Meyer no lo hizo. “Las propiedades de los cuerpos simples y compuestos dependen de una función periódica de los pesos atómicos de los elementos por la sola razón de que esas mismas propiedades son las de los elementos de que derivan esos cuerpos”, escribió Mendeléiev en su libro Los principios de la Química, que incluía una ordenación  similar a la actual, con errores que corrigió y algún fracaso, lo que no merma sus indudables méritos. En 1906 fue propuesto para el Nobel de Química, pero algunas intrigas  impidieron la concesión. Eduardo Averbuj escribió, refiriéndose a la obra del científico ruso:”La suya fue la hazaña del orden (…). Había conseguido que la Química, por fin, fuese una ciencia adulta”.

Algunos científicos han aportado sus tablas, por ejemplo Niels Bohr, considerando la cuántica,  Miguel  Antonio Catalán, basándose en sus estudios espectroscópicos, las tablas en espiral de Theodor Bentey Melinda E. Green, fractal en este último caso, y  una en forma de cubo de Rubik.

El espectroscopio jugó un gran papel en el descubrimiento de nuevos elementos y posteriormente la radiactividad y la fisión nuclear. Estos conocimientos, la búsqueda y ubicación de los gases nobles y el papel de los electrones contrariaron de algún modo a  Mendeléiev, que cometió alguna extravagancia, como intentar clasificar al éter y el coronio. En 1913 los trabajos sobre espectros de rayos X llevaron a Henry G. Moseley a suponer una cantidad fundamental en el átomo que aumenta regularmente de un elemento al siguiente, concluyendo que el número de cargas unitarias del núcleo coincide con el número de orden del elemento en el sistema de periodos, número que bautizó como atómico, que fue aceptado como definitivo criterio de ordenación. La periodicidad con que cambian las propiedades químicas de los elementos refleja la periodicidad según la que se completan las capas electrónicas.

 

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