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	<title>La Oca Loca &#187; Adán Zurita</title>
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	<description>Revista del centro penitenciario de Daroca</description>
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		<title>Me identifico</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Mar 2010 21:31:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Oca Loca</dc:creator>
				<category><![CDATA[Nos movemos]]></category>
		<category><![CDATA[Adán Zurita]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Arrufat]]></category>

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		<description><![CDATA[Escrito por: Pablo Arrufat. Coordinador de informativos ZTV.
Como la exposición de pinturas de Adán Zurita ya discurre por sus últimos días (aprovechad y visitadla en “El rincón del café” del Bar Nerea- Paseo Cuéllar esquina Vía San Fernando-), el pasado lunes 8 de marzo fue el mismo autor quien se acercó a contemplarla, siendo arropado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Escrito por: Pablo Arrufat. Coordinador de informativos ZTV.</p>
<address><span style="color: #000080;">Como <strong>la exposición de pinturas de Adán Zurita</strong> ya discurre por sus últimos días (aprovechad y visitadla en <strong>“El rincón del café” del Bar Nerea- Paseo Cuéllar esquina Vía San Fernando</strong>-), el pasado lunes 8 de marzo fue el mismo autor quien se acercó a contemplarla, siendo arropado por otros pintores y escultores de Zaragoza (Luis J. Gª Bandrés, Domingo Sanz Azcona, Alfredo Arguedas y Manuel Arcón) así como por profesionales de diversos medios de comunicación. Esta crónica en primera persona ha sido escrita por uno de dichos periodistas, ya amigo de hecho.</span></address>
<address><span style="color: #993300;"> </span></address>
<address><span style="color: #993300;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0201.jpg"><img class="size-medium wp-image-632 alignnone" title="Adán Zurita y Pablo Arrufat" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0201-300x225.jpg" alt="" width="270" height="203" /></a></span></address>
<p>Adán Zurita hoy es noticia. No por el/los delito/s que cometió. Ni lo sé ni me importa. Lo es por un mérito propio suyo. La principal conclusión que he sacado del encuentro que tuve con él es la irrealidad que tiene la sociedad sobre las cárceles o, mejor dicho, sobre los internos.</p>
<h3><span style="color: #993300;"><em>Son gente normal y corriente                                                                       como tú o como yo</em></span></h3>
<p>Supongo que será por las películas o por los propios medios de comunicación en los que siempre salen unos estereotipos de presos que nada tienen que ver con esa realidad. En general, son gente normal y corriente como tú o como yo que, en algún momento de sus vidas, por unas cosas o por otras, han cometido un delito y ahora están pagando por ello. Me identifico. <span style="color: #993300;"><em>Yo mismo podría estar dentro de la cárcel por algún error o imprudencia que he cometido en mi vida.</em></span></p>
<p><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0210.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-634" title="Adán Zurita y Luis J. Gª Bandrés" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0210-300x225.jpg" alt="" width="265" height="199" /></a></p>
<p>Yo me siento con Adán Zurita y veo un tío absolutamente normal, al minuto, te quitas prejuicios pero, sobre todo, muchos tópicos: <span style="color: #993300;"><em>“Adán, para ti, ¿la pintura es una vía de escape en la cárcel?”</em></span>. Pregunta tópica y típica para que te responda que sí. Pues no. Él es consciente de dónde está y porqué está y ya que tiene que estar -sé que no valen las redundancias-, va a estar lo mejor posible. Me identifico.</p>
<p>Definición de su mentor: <em><span style="color: #993300;">“Adán es camaleónico, es decir, se adapta a cualquier tipo de situación y circunstancia”.</span> </em>Yo, Pablo Arrufat, me identifico. ¿La vida es complicada? Sí. ¿La vida es injusta? También, pero es la vida que tengo y simplemente por ello, me tengo que adaptar. Habrá gente que lo tendrá más fácil como yo o más difícil como Adán. Lo siento, es lo que tenemos, confórmate con ello y sé feliz con lo que tengas y estés dónde estés.</p>
<p>Adán dice: <em><span style="color: #993300;">“Me gustan las mujeres”.</span> </em>Aún me identifico más con él. Adán cuenta un chiste. Me identifico y le contaría mil más. Adán se ríe. Me identifico, intento tener la sonrisa en la boca siempre que puedo. Adán bromea con Don Luis y viceversa, me identifico con una única diferencia: para mí Luis es Luis, el Don lo lleva dentro y no hace falta recordárselo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0135.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-633" title="Corredor de fondo" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0135-300x225.jpg" alt="" width="255" height="194" /></a></p>
<p>Ahora, me pregunto: <span style="color: #993300;"><em>¿Qué diferencia hay entre Zurita y Arrufat? Si encuentras alguna respuesta, dímela tú porque yo no la encuentro</em>. </span>Sólo espero que Zurita salga pronto para poder ir a tomarme unas cervezas tranquilamente con él y con Luis, contar chistes, que me siga enseñando sus cuadros, asistir a sus exposiciones, hablar de chicas y todo lo que hacemos la gente “normal”, ya sea “dentro” o “fuera” de la Facultad de Ciencias.</p>
<h3><span style="color: #993300;">Ahora, me pregunto: ¿Qué diferencia                                                        hay entre Zurita y Arrufat?</span></h3>
<p>Por cierto, Adán, me pediste una crítica artística de tus cuadros. Lo siento, no lo puedo hacer. No tengo los conocimientos pictóricos suficientes como tu mentor para saber si tienes ese “duende” y poder analizar la calidad de tus obras. <span style="color: #993300;"><em>Sólo te puedo decir que me decían muchas más cosas a mi cabeza, especialmente, aquellos cuadros de colores vivos</em></span>. De todas formas, prefiero quedarme con el “quién”, con el autor y sus palabras ya que son mis herramientas de trabajo. Un abrazo, figura.</p>
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		<title>Nueva exposición de Adán Zurita: &#8220;Diálogos de soledad&#8221;</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 21:14:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>La Oca Loca</dc:creator>
				<category><![CDATA[Nos movemos]]></category>
		<category><![CDATA[Adán Zurita]]></category>
		<category><![CDATA[Bar Nerea]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo Sanz]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Malo]]></category>
		<category><![CDATA[García Bandrés]]></category>
		<category><![CDATA[José Luis Cano]]></category>
		<category><![CDATA[Maribel Lorén]]></category>
		<category><![CDATA[Sala Torrenueva]]></category>

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		<description><![CDATA[Escrito por: Luís J. García Bandrés

Hace un año, el taller de arte del Centro Penitenciario de Daroca, salía a la calle. Lo cual, para una cárcel, no estaba nada mal. Para empezar, no es poco. La sala Torre Nueva de Ibercaja se fió y nos dejó colgar los cuadros producto de tres años de taller. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Escrito por: Luís J. García Bandrés</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0152WEB.jpg"><img class="size-medium wp-image-596 aligncenter" title="anuncio" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0152WEB-300x225.jpg" alt="" width="268" height="195" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Hace un año, el <strong>taller de arte del Centro Penitenciario de Daroca</strong>, salía a la calle. Lo cual, para una cárcel, no estaba nada mal. Para empezar, no es poco. <strong>La</strong> <strong>sala Torre Nueva de Ibercaja</strong> se fió y nos dejó colgar los cuadros producto de tres años de taller. Allí permanecimos algo más de un mes. La mayoría de las obras expuestas fueron adquiridas y, definitivamente, ellas alcanzaron la libertad. ¡Bien!</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0142WEB.jpg"><img class="size-medium wp-image-597 aligncenter" title="un rincón de la sala Nerea" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0142WEB-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></a></p>
<p>De mis – porque son míos- 25 alumnos seleccionados, sobresalía uno y no sólo por la cantidad de sus obras. Un ser imparable, creativo, parlanchín y comunicativo que  había descubierto la esencia de la pintura. Bueno, y la pintura lo había descubierto a él: le había inoculado el sentido del reto, la aventura y la libertad diferentes. Tuve la suerte de presenciar cómo, poco a poco, ese pintor nacía y crecía, sufría, gozaba y sus ojos miraban más allá de las paredes de una celda, de un patio, de una prisión. Y me sentí orgulloso y próximo.</p>
<h4 style="text-align: left;"><span style="color: #993300;"><em>Un ser imparable, creativo, parlanchín y comunicativo                                 que había descubierto la esencia de la pintura</em></span></h4>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0141WEB.jpg"><img class="size-medium wp-image-598 aligncenter" title="otro rincón" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0141WEB-225x300.jpg" alt="" width="222" height="271" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Ahora, cuando me planteo escribir estas líneas, me encuentro con un texto escrito por <strong>Zurita</strong>, que no me sorprende, pero que me ayuda y mucho, a que él también “hable”. Aquí tienen sus palabras al narrar esos comienzos del flechazo con la acción de pintar:</p>
<p><em>“<strong>Mi recuerdo más recóndito es de cuando cursaba la escuela primaria. Mis maestros flipaban con las caras picasianas que pintaba en cualquier pared, en cualquier trozo de papel. Más de un coscorrón me llevé. No le presté atención, pero sabía que dentro de mi algo había. La reacción de la gente cuando veía algún dibujo, también me animaba. Pero siempre pensé, que si eso era una virtud o un don, el destino y el tiempo lo pondrían en mi camino.</strong></em></p>
<p><strong><em><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/web-zurita.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-595" title="Adán Zurita" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/web-zurita-225x300.jpg" alt="" width="161" height="213" /></a>Cumplidos los cincuenta y de regreso a la prisión de Daroca tras una conducción, estaba en el módulo sin destino, es decir sin trabajo, y cual fue mi asombro que al pasar por la cartelera de anuncios veo uno que pone “Curso para pintores noveles”. Era la ocasión. Y conocí a Luís J. García Bandrés, el profe, amigo y compañero.</em></strong></p>
<p><em><strong>Don Luís me aconsejaba y no paraba de incentivarme. Se me quedó grabado lo que un día me dijo</strong>:</em> <em>“Hay que canalizar esa forma de pintar que llevas en la mente. El tiempo es relativo y la mente es libre”.</em></p>
<p><strong><em>Contaré una anécdota: Trabajando en la enfermería de la prisión, como interno de apoyo, por las tardes pintaba e invitaba a pintar a mi propio Atelier a quienes estaban allí. </em></strong><strong><em>Algunos de ellos sufrían esquizofrenia paranoide, trastornos de diferentes tipos, protocolos de suicidio, etc. Pero el caso es que toda esta gente se relajaba mientras pintaba. </em></strong><strong><em>Una tarde, el psiquiatra y todos los funcionarios del módulo no encontraban a ningún paciente para consulta, y ¡es que estaban en mi Atelier! Cuando dieron con nosotros, yo pensé: “aquí me juego el parte”. Pues no, me sorprendió cuando me felicitó y me dijo que era muy bueno para la gente que sufre trastornos psicológicos. Yo le contesté: “También es bueno para los que se creen que están normales, ja, ja, ja”.</em></strong></p>
<p><strong><em>Transcurrió el tiempo y don Luis me comunica que se va  a  hacer una exposición, en la Sala Torrenueva de Zaragoza. No puedo acudir a la inauguración, pero resulta que mis trabajos gustan y son valorados.</em></strong></p>
<p><em><strong>La pintura me ayuda mucho en lo personal. Si pusiera en un reloj todas las horas que me quito de condena, estoy seguro de que el reloj se lleva la mitad porque cuando pinto, aunque suene vulgar, me transporto hacia esos paisajes lunares que solo están en el universo de mi mente</strong>”.</em></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0137WEB.jpg"><img class="size-medium wp-image-599 aligncenter" title="otro rincón" src="http://www.revistalaocaloca.com/wp-content/uploads/IMG_0137WEB-300x225.jpg" alt="" width="341" height="229" /></a></p>
<p style="text-align: left;">Esa ayuda de la pintura, esa mano hacia una libertad personal, es lo que he deseado llevar a Daroca y que el pintar fuera una manera de lucha, de superación por conseguir algo, aunque haya momentos malos. Zurita es un ejemplo. Mucho más que un ejemplo. Es amigo, compañero y profesor. Y, además, solidario, pues aunque él prefiere que no lo diga, y pese a su precaria situación personal, ha donado el posible fruto de la venta de uno de sus cuadros a la causa de <strong>las víctimas del terremoto de Haití</strong>.</p>
<p>Las nueve obras expuestas en esta Sala son posteriores a esa exposición de hace un año. Las dos vertientes de su trabajo, su evolución están bien claros. Y si están aquí, donde han expuesto <strong><em>Fernando Malo, José Luís Cano, Domingo Sanz, Maribel Lorén</em></strong> es por que su obra se lo merece.</p>
<p><span style="color: #993300;">* La exposición se ubica en <strong>la sala</strong> <strong>&#8220;El rincón del café&#8221; </strong><strong> del Bar Nerea. Paseo Cuéllar, 55. Zaragoza</strong>. Y se podrá visitar desde el <strong>jueves, 4 de febrero</strong> hasta <strong>mediados de</strong> <strong>marzo</strong>.</span></p>
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