Después de la anhelada espera, llega el día de la salida hacia el camino, todos estamos embargados de emoción, llenos de ilusión para llevar nuestro mensaje al Apóstol.
Salimos a hora temprana teniendo que organizar nuestro pequeño equipaje y avituallamiento. Nos ponemos en carretera parando en Navaleno, bonito pueblo de Soria en el que reponemos fuerzas y hacemos las últimas compras.
En León se empieza a
observar el ambiente peregrino
Proseguimos nuestra marcha parando en León a comer, nos damos un respiro y visitamos el casco antiguo de la capital, entramos a la catedral donde se empieza a observar el ambiente peregrino, nosotros nos empezamos a contagiar, el tiempo nos apremia porque nos esperan nuestras compañeras peregrinas en Villafranca del Bierzo, donde llegamos 2 horas después, son las 18:00 horas, aquí nos da tiempo de acicalarnos un poco, tomar posesión de nuestras camas en el albergue y nuestras compañeras nos hacen una visita cultural a lo largo de las fabulosas iglesias, conventos y castillo.
Acto seguido nos reunimos entorno a una mesa donde confraternizamos y preparamos las actividades y obligaciones que comportaran el primer día de peregrinaje a pie, todo ello aderezado con un fabuloso menú del peregrino.
Es hora de descansar y tomarse una ducha y esperar ansiosos nuestro primer día como auténticos peregrinos.
Buen camino y nos vemos mañana.