20 años de GRACIAS desde Daroca

Gracias. Gracias. Gracias…

Cuando Javier Aguirre me pidió que formara parte de su libro 15 AÑOS EN PRISIÓN lo sentí como un gran honor y una inmejorable oportunidad. Y me asaltaron los recuerdos.

gracias oca locaY recordé cuando, en el año 2004, me encontraba reunido con un reducido grupo de internos: Juan, Ángel, Pedro y Miguel Ángel. Enfrascados en sentar las bases para la creación de una revista penitenciaria. Revistas penitenciarias siempre había habido. No era nada nuevo. Pero de consumo interno, con temas talegueros e información al uso. Y no queríamos eso.

Queríamos un proyecto vivo, perdurable, ágil y, asimismo, atractivo tanto para el interior como el exterior de los centros penitenciarios. Si los familiares y amigos  del exterior iban a poder leer los textos de los internos, no cabía duda de que éstos darían lo mejor de sí mismos. La Biblioteca, los maestros de la Escuela y nosotros mismos, a su disposición. Corrigiendo textos, aconsejando lecturas y, sobretodo, disfrutando del viaje.

Y también queríamos que constituyera una auténtica y no tan figurada apertura de puertas del centro penitenciario, su carta de presentación en sociedad, una invitación a “entrar en prisión” realizada a todo el sector de la Cultura en Aragón.

En eso, precisamente, iba a residir su “gran” fuerza. En todo ese invencible ejército de brillantes personalidades que, provenientes del mundo de la Cultura, se iban a fundir en un abrazo físico y virtual con todos los internos partícipes de este proyecto. Y, desde 2005, fueron visitando Daroca: José Luis Corral, Ángel Guinda, Luis García Bandrés, Carmen París, Manuel Toharia, Luis Larrodera, Paula Ortiz, Jorge Blas, Pablo Aragüés, Nacho Rubio, Roberto Sánchez, Vicky Calavia, Mirella Abrisqueta, Jorge Asín y un largo etcétera. Tan largo como imposible de nombrar en estas líneas, por lo que os ruego me disculpéis.

Sin embargo, con los años el ritmo de esas visitas “in situ” decreció. Y fue entonces cuando llegó un inigualable ejército de “amantes de las Letras” de la mano de un incomparable maestro de ceremonias, Javier Aguirre, quien nos regaló a todos una auténtica “Edad de oro” cultural en Daroca. Antonio Serrano, Encarnación Ferré, Luis Bazán, Quintín García Muñoz, Concepción Vicente, Antón Castro, Fernando Gracia, Antón García Abril, Joaquín Carbonell, José Mª Andrés, Olga Bernad, Manuel García de Frutos, José Garrido, Belén Gonzalvo, Eugenio Mateo, Luis Martínez Pastor, Michel Suñén, Pepe de Uña, Joaquín Sánchez Vallés, Javier Gracia, Isabel Marco y otro larguísimo etcétera de grandes personalidades. Vuestras conferencias, vuestros libros, vuestras obras, conciertos y representaciones fueron memorables. Casi tanto como la impronta de vuestra personalidad que dejasteis, a modo de precioso regalo, en los internos asistentes.

El concepto del “tiempo” varía dentro de una prisión, en donde la monotonía de ser cada día igual que el anterior unido al inevitable aislamiento y reproche social e incluso de uno mismo, hace que cada una de vuestras visitas fuera una auténtica “fiesta” para el cautivo, enriquecedora e inolvidable.

Y es que la vida está hecha de esos pequeños “raticos”, que son los que perduran en la memoria y nos influyen ya para siempre. No lo dudéis. Vuestro paso por Daroca dejó mucha mayor huella de lo que creéis.

Y mucho mejor que yo lo expresa Fabián, interno de Daroca, tras asistir al magistral concierto del grupo Musethica en 2019, quienes también llegaron a Daroca de la mano de Javier Aguirre:

Ya no sé qué pasó, me senté y comenzó el concierto. No sé cuándo se llenó la sala, pero estaba a 4 metros como mucho de los artistas, en vivo y en directo, un privilegio que ningún mortal tiene, y al sonar los primeros acordes, los violines me atravesaban el cuerpo y el bajo hacía temblar mi alma y me elevaron al cielo y dejé de ser mortal por un rato. Y escribí:

Acaricias suave la melodía

Que rompes la rutina, la monotonía

Rompes los muros y llega

La brisa, las olas, el canto

De los pájaros que ya no vuelan

Acaricias con tu arco y tu dulzura

Mi roto corazón y la melancolía

Y todo es mar y cielo

Ya no hay horas, ya no hay días…”.

 

En nombre de Fabián, hoy ya en libertad, de todo Daroca, su centro penitenciario, y en el mío propio:

Gracias. Gracias. Gracias…

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