Un curso con muy buena nota

Escrito por: Ricardo M.

Reproducimos aquí un artículo escrito hace sólo un año y medio. Parece poco tiempo pero en ese corto plazo, nuestro profesor Rubén Pérez Barrena ha cumplido su sueño estrenando con gran éxito su primer largometraje, CAMINANDO CON EL DIABLO.

Finalizó con buena nota el curso de iniciación a la informática organizado por el Centro Penitenciario de Daroca. Fueron 30 horas divididas en diez jornadas desarrolladas en la biblioteca de la prisión. El curso lo impartió el zaragozano Rubén Pérez Barrera. Su balance ha sido muy positivo. “Este curso ha sido bueno, la gente ha asistido y con cierto nivel sobre la materia. Aquí había un problema. Antes los cursillistas estaban a cero sobre la materia. Había años que ni sabían encender el ordenador. Se ve que con los años el curso se va nivelando y no se van perdiendo desde el principio”, explica Pérez. La manera de enfocar el cursillo para un número adecuado de 15 personas ha sido “de manera muy práctica. El número está bien. Se aprende haciendo ejercicios, porque con una pizarra desconectan. Al hacerlos en el ordenador ellos mismos, lo desarrollan y eso les motiva”, indica.

La estructura se dividió en cinco primeras jornadas de Word, las tres siguientes de excell, la novena de photo shop y la décima volviendo al excell realizando unos ejercicios prácticos. “El curso lo he confeccionado yo mismo. Podría haber sido más sencillo. Las doce primeras horas han sido sobre Word con ejercicios como hacer un currículum, una carta, el diseño de una página web, un formulario…”. Después se pasó al excell. “Realizaron facturas, formularios… Cosas que les sean útiles en el futuro para la vida laboral. La gente se animó más en excell que con el word porque les encuentran utilidad. En las empresas de reparto y la gestión de almacenamiento este sistema se usa mucho”. En cuanto al photo shop, no fue tan atractiva la incursión. “Los cursillistas se perdieron algo más puesto que es un sistema que requiere más tiempo para asimilarlo. Por todo ello, hice algo más especial y más llamativo. Pusimos una nave espacial en un paisaje marciano y la gente quedó sorprendida”, explica el profesor aragonés.

Con 48 años de edad, Rubén Pérez Barrena ya lleva vinculado con el CP de Daroca diez años. “Empecé con un curso de imagen y sonido y ahora hemos terminado con uno de informática”, dice. Recuerda sus inicios en Daroca. “Buscaban a un profesor de audiovisual y me presentaron aquí a Javier, que era por aquel entonces coordinador del área de formación. En aquella época era muy tímido y no me atreví. No me veía capaz”. Pero a la segunda fue la vencida. “El primer día fue la peor experiencia de mi vida. Recuerdo que iba llorando en el coche en el regreso a casa. Decía que no volvía, pero mi esposa me dijo que no lo dejara ni loco. Javier me ayudó mucho también a continuar con el reto”, reconoce Pérez.

Este personaje polifacético ya lleva una década vinculado a la prisión. “He vuelto a colaborar en el taller de cine y en el Daroca&Prisión Film Festival. Vengo una semana a grabar las escenas del corto, hacemos el rodaje y en casa lo edito”, dice. Pérez no imparte clases fuera de la prisión. El lugar donde da las clases es muy especial. “La prisión es un entorno diferente. Me siento cómodo aquí, no hay prejuicios y no juzgo a nadie. Cada curso es distinto. Soy un poco psicólogo, cada persona tiene su problemática, se escuchar y adaptarme a las circunstancias”, apunta. Pérez ha sabido dar el premio de la zanahoria a los cursillistas en momentos precisos como en el penúltimo día en el que se improvisó una larga charla sobre cinematografía. Al final, todos los asistentes recibieron de regalo un cuaderno, una mochila, un bolígrafo, unos cascos de radio, una carpeta, una riñonera y un manual referente al curso.

No es la informática la gran pasión de Rubén Pérez. Lo suyo es el mundo de las realizaciones audiovisuales. El currículo de este romántico de las nuevas tecnologías es muy extenso. Hasta ahora ha firmado dos cortometrajes. En 2011 “Walkie Talkie”y seis años más tarde “Rewind”. “En 2019 hice una serie de terror titulada “Terror.app” para Atresmedia. Es una miniserie de terror adolescente”, explica.

Ahora llega su gran reto. Esta a punto de terminar su primer largometraje, “Caminando con el diablo”. “Es un thriller dramático. Tiene una duración de hora y media. Mandé el guión que he hecho junto a Jesús Quintana a la productora “Canica Films”, les gustó, fui a Madrid y les conté la película. Ellos buscan la financiación de la película”. Pérez tiene una meta muy clara en un futuro que se presenta muy prometedor. “Mi meta es trabajar en el mundo del cine”, reconoce. En sus sueños piensa en películas míticas que le han marcado como “Alien, de Ridley Scott, “Los siete samurais”, de Akira Kurosawa o Barry Lindon, de Stanley Kubrik”. Soñar es gratis y Pérez tiene un cofre lleno de ilusiones. Andando se hace camino para el aragonés como lo demuestra colaborando en Daroca.