Escrito por: Montserrat Rescalvo Hoyos. Delegada Episcopal de Pastoral Penitenciaria de Zaragoza
MAGIS y Pastoral Penitenciaria ha invitado a veintiocho jóvenes de todo el mundo a ponerse en camino bajo el lema “Con Cristo en el corazón del mundo” durante la semana del 8 al 14 de agosto para conocer la realidad de los centros penitenciarios en nuestro país, exactamente en el Centro Penitenciario de Daroca, ubicado en la Diócesis de Zaragoza, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que el Papa Benedicto XVI iba a tener en Madrid durante los días 18-21 de agosto.
Ha sido un reto internacional para la Pastoral Penitenciaria dado que hemos tenido que superar barreras lingüísticas y culturales para sentirnos entre todos la Iglesia de Dios. Sin embargo, las fronteras y los límites no han sido obstáculos, sino nuevos desafíos que encarar, nuevas oportunidades por las que alegrarse y, por lo tanto, han dado lo mejor de ell@s mismos buscando en todo amar y servir al hermano privado de libertad.
La experiencia ha sido una oportunidad de intentar, probar y arriesgarse a descubrir “el más”; de zambullirse en una realidad nueva para muchos de ell@s y colocarse en situaciones nuevas con las que no estaban familiarizados. De este modo, han aprendido de las vidas de otras personas y han entendido a Dios y comprendido las formas tan inesperadas que la vida de proporciona en el día a día.
Cinco pilares son los que nos han movido durante esos días: la oración, la celebración, la actividad, el compartir y el examen del día reflexionando lo vivido y buscando el aliento en el Señor.
En los internos hemos descubierto
lo que nosotros mismos somos
En los internos hemos descubierto lo que nosotros mismos somos, revelándonos claramente los rasgos de la situación de cada uno. La cárcel de los hombres que viven en ella ha sido escenario de nuestro servicio y es una imagen de la cárcel del “mundo” que entre todos vamos forjando y damos a conocer a las personas.
Comunicamos nuestras vivencias desde la posibilidad de la reinserción y la esperanza que depositamos en cada uno de ellos continuamente porque todos los hombres somos seres humanos que nos merecemos una nueva oportunidad en la sociedad en la que se esté viviendo.
El desarrollo de nuestro tiempo fuera del centro penitenciario fue de formación y reflexión a la luz del evangelio. Tuvimos la presencia de Dir. D. Rafael A. del centro penitenciario de Daroca y nos formó e informo sobre el desarrollo que tiene la cárcel en la que por la tarde participamos; también vino el Dr. D. José Mª C. para hablarnos de la psiquiatría de la cárcel y la enfermedad mental.
Luego estuvimos en Anento de excursión y todos los días por la tarde a la salida de la cárcel íbamos a las piscinas de Daroca a refrescarnos. Nuestra actividad en el centro penitenciario era de 17:30h a 19:30h todas las tardes de martes a viernes excepto el sábado – celebración de la Eucaristía con el capellán el P. Juan – y el domingo – obra de teatro puesta en escena-.
El tiempo lo estructuramos en dinámicas de conocimiento y trabajo de las habilidades sociales de todos los integrantes en el grupo que nos reuníamos en el polideportivo del centro penitenciario sin hacer discriminación entre voluntarios e internos, dado que todos éramos iguales en ese intervalo de tiempo. Luego nos distribuíamos en tres equipos para preparar la puesta en escena de la obra de teatro “Atravesando fronteras…” Unos la música, otros el vestuario y el papel y por último la decoración del escenario. Entre todos hicimos posible que el estreno fuera del domingo por la mañana con la afluencia de otros internos del centro para que disfrutaran de la convivencia y experiencia tenida a lo largo de la semana.
Dar las gracias al Centro Penitenciario de Daroca desde el Director, el Subdirector de Tratamiento, el Subdirector de Seguridad, la Subdirectora de Régimen, los Jefes de Servicio, los Jefes de Centro y los funcionarios por su acogida y el respeto que han mostrado en todas las actividades realizadas durante esta semana haciendo agradables las tardes allí pasadas. Agradecer también al Sr. Alcalde de Daroca D. Miguel García y el concejal de deporte por ofrecernos las piscinas durante la semana de forma altruista y colaborando con nosotros discretamente.
Pero no hemos de olvidarnos de nuestros hermanos privados de libertad que han sido ellos que con su empeño y esfuerzo día a día se han presentado en el polideportivo y han participado en los diferentes grupos que los voluntarios han querido llevar a cabo y nos han dado a conocer la vida del personal de cada uno de ellos y la del centro.
Finalizar con esta idea que desde el primer día hemos vivido todos los voluntarios dentro y fuera del Centro Penitenciario de Daroca:
“TOMAD, SEÑOR Y RECIBID
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento y toda mi voluntad;
todo mi haber y poseer.
Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno.
Disponed a toda vuestra voluntad.
Dame vuestro amor y gracia,
que ésta me basta”
IGNACIO DE LOYOLA