Escrito por: Araceli M. D.
Me regalaste tu llanto de vida,
sin saber que yo lo necesitaba.
Me regalaste tus primeras palabras,
tus primeros dientes.
Me regalaste tus abrazos,
tus besos y sonrisas.
Me regalaste verte crecer
y ver tus avances en la vida.
Te quiero tanto que me has hecho comprender hasta qué punto tan extremado
llega mi amor por ti.
No entendía a qué se referían
cuando me decían: «Lo sabrás cuando seas MADRE».
No supe verdaderamente
lo que era querer hasta que tú naciste
y, por primera vez, te tuve entre mis brazos.
Se me estremeció el corazón
y no podía dejar de mirarte,
con una sensación de tanto amor y tan extraña
que al mismo tiempo me provocaba miedo.
Me regalaste todo en la vida sin yo pedírtelo.
Me obligas a sonreír
con rus muecas graciosas
y cada día doy gracias
por tenerte en mi vida,
mi niño Daniel.
1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios
