Escrito por: Rafael J. J.
Míralo a los ojos y dile que lo quieres
que me has olvidado, que no me llamas
y que ya «mi vida» no me tienes.
Abrázalo cada vez que él salga de casa,
bésale los labios y dile
que lo esperas con ansias cada mañana
Acaríciale el rostro cuando regrese,
aunque te arrepientas y en mí pienses
Ahoga tus penitas en el baño desolado,
después de haberte hecho el amor sabiendo
que no lo sientes, lo único que has sentido es daño
Derramando lágrimas amargas en el lavabo
mientras él ya sueña que de pasión te ha llenado
Que tú en ningún momento lo has sentido
todo lo que él ha hecho ha sido en vano,
para lo que él ha sido amor, para ti un llanto.

Y no, no soy yo el que está en tu cama
ni es mi voz cuando despierta y te llama.
Y no pienses en mi cuando te jalea
con su mirada, la suya para ti es falsa
y la mía la ves como dulce aliada.
No intentes recordarme cuando estés
con él para volar a otro lugar y te ausentes,
No veas en sueños mis ojos tristes
y borra para siempre de tu mente mi imagen
que nuestro amor hoy por hoy no es del mismo linaje.
Sé suya aunque sea mentira,
ámale con falsedad
que parezca una dulce verdad.
Hazle saber que lo amarás casi por toda una eternidad,
que después de la vida está la muerte
que cuando llega es inminente.
Que solo en el reino de los cielos,
ya no tendrá tus dulces besos
y por fin te separarás de él entre brumas y destellos.
1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios