Escrito por: Jorvy P. G.
Eran como las tres de la tarde, en casa ya estaban echando la siesta, en la habitación de al lado se encontraba un compañero de piso, en la otra dormía mi prima y mi madre descansaba también, en la suya, para ir a trabajar. Yo estaba tumbado junto a mi novia, observándola dormir, acariciando a mi futura hija mientras tenía la mente en babia. Pensando en ¿Qué hice mal? En ¿Qué pasará después? En ¿Cómo afrontar esta situación?
Se me pasaban bastantes cosas por la mente y solo la miraba pidiéndole perdón con la mirada. Ella estaba dormida, no lo notaba, aunque….supongo que ella ya lo sabría. De repente, suena el timbre, ¿Quién será? Yo ya me lo suponía, pero no esperaba que llegara tan rápido. Pensaba que tendría más tiempo para compartir con mis seres queridos. Incluso hubiera querido no haber estado allí en aquel momento. Así que, me levanté a toda prisa para ver quién era, pero fue en vano.
Al salir de la habitación, ya estaba mi prima con el telefonillo en la mano. Recuerdo mirarla, gesticularle que si me andaban buscando, yo no estaba en casa. Pero, me miro sorprendida y desconectada mientras abría el portal.
¿Quién es? Pregunté….
1º Premio categoría Microrrelato en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios
