Añorando…Santa Fe de Bogotá

Escrito por: Miguel P. y  Mauricio S.

Fundada el doce de julio de 1538  por el Español Gonzalo Ximénez de Quesada, es considerada la Atenas Suramericana. Está situada en el altiplano Cundi-Boyacence a 2600 metros sobre el nivel del mar y ubicada en pleno centro de Colombia. Una increíble vista que podemos divisar desde el Santuario de Monserrate.

Mantiene una temperatura de 20 grados centígrados casi todo el año, sin embargo por las mañanas amanece bastante fresquito . “La Nevera, como se le llama coloquialmente, cuenta con una población de no menos de doce millones de habitantes. Por ser la capital del país, recibe gente de todos sus rincones, unos huyendo de la violencia, otros huyendo de la pobreza y otros simplemente buscando fortuna.

Todo esto ha hecho de Bogotá, el centro de los negocios, desde grandes transacciones hasta lo que es muy común, el rebusque diario (venta ambulante).

Hacer un recorrido por el centro de la ciudad, es viajar al pasado de la época colonial, el barrio de la Candelaria, nombrado Patrimonio histórico de la humanidad por la UNESCO, invita a caminar por sus callecitas de piedra y perderse por sus callejones que nos llevarán a la Plaza del Chorro de Quevedo donde podemos tomarnos un vaso de chicha (bebida hecha de harina de maíz fermentado), transportándonos en la imaginación a la Sevilla española.

Algo que marca la diferencia en ella
son sus iconos de peregrinación

En el centro de la ciudad, conformado por más de veinte barrios, podemos encontrar una gran oferta de turismo y gastronomía. Museos como el del Oro, el de Arte Moderno, la biblioteca “Luis Ángel Arango” o La Casa del Florero, son el reclamo para los extranjeros que visitan la ciudad. También podemos encontrar la plaza de Bolívar que se encuentra rodeada por los entes administrativos, judiciales y territoriales de nuestro país.

En Bogotá podemos encontrar variedad de sitios a los que podríamos hacer referencia como lugares de turismo, pero a mi criterio algo que marca la diferencia en ella son sus iconos de peregrinación y entre ellos podemos destacar Monserrate, una magnifica iglesia construida sobre la cima de un volcán inactivo que se encuentra a más de 2.600 metros de altura, desde la cual podemos observar  una gran parte de la ciudad.

Existen 3 formas de subir hasta allí: el teleférico, el funicular o bien caminando por sendas en piedra y escaleras durante aproximadamente 1 hora, forma rudimentaria de los fervorosos creyentes que pagan sus penitencias o solicitan sus milagros de esta manera.

Guadalupe es otra iglesia que se encuentra sobre la cima de un cerro exactamente al frente de Monserrate  y que, aunque no tiene la misma afluencia de visitas que su vecino Monserrate, muchas personas le tienen bastante fe, y ya sea por creencia o por superstición le atribuyen a la virgen que de allí es patrona una lista de milagros interminable.

Es extraño encontrar una Iglesia
Católica con servicio de baños

Por último, debo destacar la Iglesia del Divino niño en el Barrio 20 de julio, al sur de la ciudad. En ella, todos los domingos, entre locales y extranjeros, se congregan algo más de medio millón de personas durante los diferentes oficios que se celebran durante el día. La fe que le tienen a este sitio de peregrinación ha traspasado fronteras y no es raro encontrar allí entre los asistentes a personas de cualquier parte del mundo.

Es extraño encontrar una Iglesia Católica con servicio de baños, pero ésta es la excepción ya que allí los hay. Otra particularidad es que debido a la gran afluencia de personas que se congregan, tanto dentro de la Iglesia como fuera en la plaza, podemos encontrar a seis sacerdotes repartidos a lo largo de dicha plazoleta oficiando misa al mismo tiempo. De este modo, conforme vas accediendo a dicha plaza puedes ir oyendo misa a través de los altavoces colocados estratégicamente, y, en el momento de la Comunión, es espectacular ver a los Sacerdotes auxiliados por, al menos, cien monjas.

Por estar situado el País en el Trópico, se tiene la suerte de encontrar productos alimenticios que en ningún otro lugar se producen. Así, podemos degustar el famoso *Ajiaco Santafereño, la rica comida de mar, la gran variedad de tubérculos como la papa, la yuca, la arracacha y frutas exquisitas como el mango, la guayaba, el maracuyá o  el mamoncillo. Algo muy típico es desayunar los domingos con *tamal, chocolate, queso y pan.

Las jotas aragonesas y el chotis
unen hoy a estas dos culturas

Su gente autóctona, llamados “Rolos o Cachacos”, se han formado por costumbres  conservadoras, pero no hay que pasar por alto el mestizaje que se vive por la gran variedad de culturas y razas que se mezclan.

De la herencia que nos legaron nuestros colonos Españoles, se puede apreciar la influencia que dejaron en la música. Bailes como las jotas aragonesas y el chotis, fueron estilos que marcaron aquella época y que hoy unen a estas dos culturas.

En los últimos diez años, Bogotá ha sufrido una gran transformación en su infraestructura, tanto de transporte como de expansión. Sistemas como el transmilenio (red de autobuses con apeaderos elevados sobre el suelo) desembotellaron el difícil transporte de la ciudad, recorriéndola de norte a sur. De los ochocientos barrios que se contaban en los noventa, se pasó a más de mil doscientos. Se han rehabilitado grandes avenidas como la Avenida de Caracas, la Avenida Boyaca, la calle 80, la Avenida Ciudad de Quito, la Avenida de Las Américas y la Avenida El Dorado. Todas ellas, ahora, tienen nueva cara haciendo de la ciudad un lugar más accesible y cómodo.

Parques de gran extensión como El Simón Bolívar, el Salitre mágico, Mundo Aventura, el parque El Tunal, el Parque Nacional, la Media torta, Camelot y lo más llamativo, la ciclo-vía más larga del mundo que recorre completamente la ciudad sin ningún peligro de circulación para sus usuarios.

Así que ya no tienes excusa para no pasar por Bogotá, los “Rolos”, te atenderemos como a uno más de ésta, la Atenas Suramericana.

* El Ajiaco Santafereño

Ingredientes

– 3 o 4 pechugas de pollo
– 3 libras de papa criolla
– 4 libras de papa pastusa
– 2 libras de papa sabanera
– 5 mazorcas tiernas
– 1 frasco de alcaparras
– 1 manojo de guascas
– Crema de leche
– 5 aguacates
– Sal, pimienta y condimentos

Preparación

Se pone a cocinar el pollo con los condimentos y agua que lo cubra. Cuando esté tierno se saca y se echan las papas peladas, lavadas y cortadas en rebanadas delgadas. Se cortan las mazorcas de unos 5 centímetros y se agregan al caldo. Se deja cocinar hasta que las papas deslían y espese el caldo. Se le echan las guascas bien picaditas. Se rectifica la sazón y se deja unos 5 minutos mas. Es conveniente estar revolviendo con cuchara de palo para que no se pegue. El pollo se desmenuza y a la hora de servir se agrega a cada plato; una porción de pollo desmenuzado, una cucharada de alcaparras y una de crema de leche.
Los aguacates se cortan en tajadas y se sirven separados.

Consejos

La costumbre en Colombia es servir el ajiaco en cazuelas de barro

* Tamales Colombianos

Se trata de una comida muy particular por su forma de elaborarse, y por su alto contenido nutritivo. Este suculento manjar se presenta envuelto en unas hojas de plátano, atadas con cuerdas.

Se llaman Tamales, envueltos en arroz, pollo y verduras, muy tradicionales en Colombia desde hace ya muchos años. Y es  un plato que se ha de elaborar 24 horas antes pues prácticamente el contenido se macera un día antes.

Ingredientes

125 gr. de arroz
125 gr. de lomo de cerdo
Un puñado de guisantes
1 zanahoria pequeña
1 patata pequeña
1 diente de ajo pequeño
Azafrán o colorante para el arroz
1 pechuga de Pollo pequeña
Perejil
Una cebolla pequeña
Medio pimiento rojo pequeño
Hojas de plátano

Preparación

Cortamos la pechuga de pollo y el lomo de cerdo a trocitos pequeños. Ponemos en el mortero el ajo, la cebolla, el perejil, añadiéndole un poco de orégano al gusto y lo maceramos 24 horas junto con la pechuga y el lomo. Después de las 24 horas de maceración cocemos el arroz, solo 10 minutos, con un poco de aceite o manteca de cerdo y el azafrán o colorante. Y lo retiramos.

Cortar la zanahoria, el pimiento y la patata a trocitos, añadimos también los guisantes al lomo y la pechuga macerados.

Colocamos las hojas grandes de plátano encima de un lugar plano, y una hoja pequeña de plátano en medio de la hoja grande, y vamos añadiendo el arroz, y todos los ingredientes que tenemos en adobo. A continuación cerramos las hojas de plátano, doblándolas de manera que queden bien cerradas y no pueda salir ningún ingrediente fuera de la hoja, después atamos todo con un trocito de cuerda o hilo grueso.

A continuación así bien atado lo introducimos en agua previamente hirviendo, unos tres cuartos de hora y ya esta listo para servir y comer.

Os aseguro que tiene una pinta buenísima y el olor que desprende es increíble.