Escrito por: Humberto A. G.
Mi pobre vieja con sus dolores carga;
años y años, transcurriendo el tiempo.
Junto a sus nietos y mi única hermana
su cuerpito ya tembloroso y arrugado.
A su lado estar me gustaría
y, por mi gran error, no puedo
vaya cargo de conciencia;
me desgarro de dolor y llanto.
¿Tal vez feliz, contenta?
Darle más dolor no puedo
ni llenarla de llanto y de tristeza;
por eso mi dolor no cuento.
No sé si volveré a verla,
decirle cuanto la extraño, cuanto la amo
esto es otra dura condena.
Ay…. Madre, tu perdón imploro.
1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios
