Escrito por: Ignacio M. P.
Falta un momento
para que todo suceda.
Los ojos de ella
miran al mar azul
que flota sobre sus deseos
esperando que surja del agua
su sueño.
Él despierta tras la ventana
sin saber
si hoy lloverá,
mira al horizonte
cuadrado
que acaba en gris
cemento
de un muro vacío.
Barrotes azules lo atraviesan.
Él cierra sus ojos
que no miran
más allá
de ese azul que duele.
Entonces, todo es azul,
cielo azul
en el que se recorta
la silueta de ella,
sus ojos azules,
que miran
al mar azul.
De repente, todo sucede.
Ella salta desde las rocas,
se hunde
más allá del agua
buscando su sueño,
sin miedo
a ahogarse
en el tiempo líquido
El instante azul
de él
es eternidad vacía,
Con ímpetu,
una sirena
surge de un salto,
fundiéndolo en un abrazo
lo lleva a él
y los dos se pierden
en el azul infinito.
Falta un momento
para que abran
la puerta de su celda,
pero él
flota muerto
sobre su colcha azul
de presidiario.
1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios
