Escrito por: Juan A. Y. C.
En el valle de los avasallados donde se esconden los pecados entre los locos y los cuerdos.
Vuelvo al calabozo donde espera mi verdugo entre los ecos del susurro de mi corazón desnudo.
Vuelvo a convertir las madrugadas en amaneceres.
Vuelta a mis locuras publicadas.
Vuelta a la vuelta resuelta de tus miradas.
Vuelvo demasiadas veces a la celda donde mueren mis sentidos en tu ofrenda.
Vuelvo hacía tu senda, niño de la selva, vuelta al miedo.
Vuelta a un corazón que se derrite como el hielo.
Vuelta a resucitar mis versos de la tumba donde yacen mis deseos donde mi paz se derrumba.
Vuelvo con el corazón vacío a rebuscar en los cajones angustias y escalofríos.
Vuelta a que mis hojas tristes las lleve el otoño.
Vuelta a reescribir mi testamento.
Vuelta a llorar por un coño.
Vuelta al pasadizo de mis láminas, a los hechizos tras el bosque de las ánimas, estoy recuperando todas esas lágrimas que lloré durante años en mis páginas.
Vuelta al poeta serenita de ojos marrones hijo de un eclipse y una margarita.
Vuelta a los confines del pecado de un dolor que nunca ha muerto y de un amor resucitado.
Vuelta a la tortura del pasado.
Vuelta a morir.
Vuelta a nacer.
Vuelta al placer del pecado.
Vuelta a mi dolor envenenado.
Vuelta al filo del cuchillo.
Vuelta al semen del ahorcado.
Estoy de vuelta, de vuelta como vuelven las aves al nido.
Vuelta al suspiro.
Vuelta al rincón de los versos perdidos.
Vuelta al frenesí de lo perdido.
Vuelta al cuco del nido del cuco de tu cometido.
Vuelta a no dormir cuando las musas me secuestran, cuando no estoy desatando alguna blusa.
Vuelta a no encontrar alguna excusa.
Vuelta a la voz del proxeneta.
Vuelta a la ruleta rusa.
Estoy de vuelta de vuelta a este mar de incertidumbres.
Vuelta al río de rutinas, a este lago de costumbres.
Vuelta, vuelta al calor del verso y de su lumbre a este valor sin receso a este pan de muchedumbre.
Vuelta a la aventura del tesoro, a este monstruo de pantano, a este pantano sin yodo.
Vuelta a curar la herida con yodo.
Vuelta a sangrar por la boca para escupir letras de oro.
Vuelta a rebuscar al ayer de nuevo.
Vuelta a revolver de nuevo.
De nuevo vuelta a perder.
Vuelta a ganar.
Vuelta a morir.
Vuelta a nacer.
Vuelta a volver a despertar entre papeles, a navegar en los burdeles de inspiraciones eternas, a rebuscar en las tabernas del corazón, a buscar la inspiración entre tus piernas, a regresar a las cavernas del olvido donde solo escribo versos con mi sangre a indagar en el sonido.
Vuelta al gato arrepentido.
Vuelta al perro que te ladre.
Vuelta a vivir de las locuras, a pagar de las facturas de las contracturas de la piel del alma.
Vuelta a dibujar en tus costuras a ganar tus besos sin perder la calma, a rebuscar en la basura las palabras de las viudas de mis versos.
Vuelta a la tortura del placer de la escritura del dolor que no se cura ni siquiera con tus besos.
Estoy de vuelta a revolver en las revueltas, de nuevo a abrir tus puertas, resucitar mi alma muerta.
Mi historia es la misma del patito feo, lo tuyo es ser cenicienta pasada las doce después de bailar el último tango guardo en los bolsillos siempre algo de tristeza.
1º Premio categoría Poesía en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios
