Dos sabios en Daroca

Escrito por: Ricardo M.

Los investigadores José Antonio Adell y Celedonio García dieron una charla en el CP Daroca titulada «Historias de amor en Aragón».

Dos «sabios» se citaron con un aula multiusos del CP Daroca a reventar. Eran los escritores e investigadores aragoneses José Antonio Adell y Celedonio García. La pareja ya se ha convertido en una habitual en el centro. Debutaron el año pasado con una charla sobre los bandoleros en España. Tras su éxito, repitieron este año.

Ambos tienen un currículum impresionante y siempre vinculado a la cultura y las tradiciones aragonesas. Han escrito al alimón unos 45 libros sobre temas tan variados como la historia de Aragón, brujas, carreras pedestres regionales (las conocidas como «pollos»), fiestas, viajes, deportes, historias de amor, la cultura del agua… Esta vez deleitaron a la concurrencia con el tema de «Historias de amor en Aragón».

Se conocieron participando en las típicas carreras pedestres de Aragón, los «pollos». Eso fue hace casi medio siglo. Lucharon por las victorias en pueblos como Chodes, Calanda, Alcolea de Cinca, Belver, Urrea… Fuera de las pistas, fueron los mejores atletas de fondo en Aragón vinculados al Centro Atlético Monzón, el club donde fueron olímpicos Javier Moracho, Eliseo Martín, Álvaro Burrell y Javier Gazol.

Una vez retirados del deporte en activo, siguieron vinculados investigando la cultura aragonesa, escribiendo libros y dando charlas por todo Aragón. El primer libro que escribieron fue un auténtico «best seller» en Aragón. Además, siguieron impulsando carreras pedestres en la geografía aragonesa. También crearon la «Carrera de la Solidaridad». Toda esta ingente labor les dio el premio Félix de Azara que otorga la Diputación Provincial de Huesca. Fue en 2011.

En Daroca dieron una nueva charla. «Nos ha gustado mucho la experiencia. El año pasado ya vinimos aquí con una conferencia sobre los bandoleros en España», decían. Esperan repetir su visita en el CP Daroca el año próximo.

La charla duró algo más de una hora y se apoyaron en un audiovisual con imágenes de numerosas localidades. Fue un recorrido exhaustivo de norte a sur y de este a oeste de Aragón.

Arrancó la charla con una imagen medieval del amante subiendo con una escalera a una ventana para hablar con su amada. «Lo tenían complicado entonces para ‘coquetear'», explicaba Adell. José Antonio Adell impartió las primeras partes de la conferencia: el amor en las coplas, jotas de ronda y canciones, y la búsqueda del amor. Posteriormente, Celedonio García habló sobre las historias de amor.

Adell comparaba la extensión de Aragón con Cataluña. «Tenemos 47 km² más de extensión que Cataluña, pero ellos tienen 8 millones de habitantes, por el millón y medio de Aragón, que tiene 700 000 habitantes en la capital regional y 800 000 diseminados en el resto. Tenemos un ‘desierto demográfico’ con 731 municipios y 1550 pueblos», afirmaba Adell.

El investigador dio referencias del amor en Aragón en pueblos como Senegüé, Rodén, Mediana, Almudévar, Villel, Sarrión, Candasnos, Arguisal, Gallur, El Bobo, Bello, Olba, Sabiñánigo, Alcañiz, Ejea, Tauste, Escatrón, Fraga, Arcos de Salinas, Peralta de la Sal, Fonz, La Muela, Canfranc, Torla, La Fresneda, Broto, Ricla, La Almolda y Ortilla.

Tras la intervención de Adell, le tocó el turno a García, que habló de las historias de amor más famosas de Aragón. Entre ellas, la más popular de todas: la de los «Amantes de Teruel». Explicó cómo sucedió. «Sucedió en el siglo XIII entre Diego e Isabel, dos niños que se querían. Diego se fue a las cruzadas e Isabel prometió que le esperaría cinco años. Su padre la quería casar con Pedro de Azagra. Se cumplió el plazo y Diego volvió a Teruel el mismo día que se iba a casar Isabel. Diego pidió besarla, esta se negó y el amante cayó muerto. En el entierro de Diego, Isabel le dio un beso y falleció. En Teruel está el mausoleo de los muertos por amor», explicó emocionado Celedonio García.

A continuación describió otras historias de Maella, Mora de Rubielos, Blecua, Estercuel, Graus, Cella… También hay una historia de amor de Daroca. Es la de la morica encantada, una leyenda musulmana de 1122. Don Jaime fue encerrado en las mazmorras del castillo. Allí conoció a Mélida. Esta le ayudó a escapar a don Jaime. Los musulmanes se enteraron y ajusticiaron a Mélida. Al morir apareció una luz blanca en el castillo buscando a su amor», apuntaba García.

A continuación describió la leyenda de la Aljafería en Zaragoza entre Manrique y Leonor en el siglo XV. Todo terminó en tragedia y Verdi se inspiró en ella para componer la famosa ópera de «El trovador». Otra de las historias fue la de «La Dolores» en Calatayud y terminó en Luesia, en las Cinco Villas.

Y la pareja terminó con una exclamación a los asistentes:

¡¡Os deseamos amor y felicidad!!
¡¡Disfrutad del amor!!