Escrito por: Ricardo M.
La Pastoral Diocesana de Zaragoza organizó un festival musical en el C.P. de Daroca
Con motivo de la fiesta de La Merced cinco actuaciones protagonizaron un emotivo acto
Se celebró el pasado 27 de septiembre un festival musical en el CP de Daroca. Con ello se conmemoraba la fiesta de la Merced, la patrona de los presos en territorio nacional. El acto lo organizó la Pastoral Diocesana de Zaragoza. Fue una mañana amena y divertida en la que se congregaron en el salón de actos un centenar de personas en un concierto que tuvo una duración de hora y media.
El acto se dividió en cinco actuaciones diferentes en las que hubo de todo como en botica, música clásica, Bel canto, flamenco, rock y hasta algún que otro tango.
Abrió la matinal con su violín Darío Sierra. “¡Feliz fiesta de la Merced! Es una alegría venir de nuevo aquí. Espero que se lo pasen bien”, decía el violinista, que comenzó tocando la Fantasía número 7 para violín de Telemann.
Después se presentó ante la concurrencia Lucía con su violín. La concertista trasladó al público de Telemann hasta Argentina, del Barroco al siglo XX. Tocó una adaptación de la música contemporánea del argentino Astor Piáosla, un genio del acordeón diatónico. Era una pieza denominada Estudio de Tango número 3.
Y después regresó Darío Sierra para despedirse de los asistentes con una pieza para el siglo XXI escrita por el mismo. Se llamaba “El gusto por Madrid”. Sierra explicó que “la sociedad estuvo en una situación muy compleja tras la pandemia y lo recuerdo en nuestra capital nacional”, recordó.
Después el concierto dio un giro de 180 grados. Era el momento del flamenco. Al escenario subieron Antonio F. T. y Miguel M., dos internos del CP de Daroca. “Dedicamos estas canciones a los que han venido al concierto”, decía Antonio, que tocaba su guitarra. Desde los primeros sones el público acompañó al dúo en sus melodías. La despedida la dieron con una leyenda de la canción ligera española del siglo pasado, el valenciano Nino Bravo y su tema titulado “Un beso y una flor”. Antonio y Miguel hacen una labor inestimable dando charlas es institutos aragoneses para combatir la droga entre los jóvenes. Ya han estado en Ateca, Calatayud y Cariñena.
Y a continuación llegó el torrencial Luís Sierra. Con su música racial y emocional hizo vibrar a los asistentes. Sierra está en un momento muy importante de su vida. Está a punto de ser ordenado sacerdote. Este joven zaragozano ya tiene tablas puesto que ha grabado dos discos. Estuvo acompañado en su mini recital por David golpeando la caja. Firmó un potpurrí de canciones populares y hasta rock. El sexto tema fue “Soldadito marinero”, de Fito y los Fitipaldis. Y abrochó su mañana con un tema de los Celtas Cortos, el famoso “20 de abril”. Aquí se acompañó con Darío Sierra en el violín. El solista triunfó en Daroca como demostró que la concurrencia solicitara un bis. Pero tendrán que esperar. Al menos Sierra se despidió con un “amenazamos con volver…”.
Faltaba la guinda del pastel. Fue la nota exótica del policoncierto. Era una vieja conocida que ya había estado otras veces en el CP Daroca, el último de ellos en la misa de La Merced que se celebró unos días antes. Una monja de la congregación de Nuestra Señora de la Consolación. Es coreana y se llama Hyo Sun Choi. Tiene la doble nacionalidad y en español se la conoce como hermana Catalina. Vive en Zaragoza y es profesora de secundaria jubilada.
La cantante oriental consiguió que todo el público participara en primera persona dando palmas y con su simpatía obró el milagro de que todos los asistentes se olvidaran de sus problemas durante un ratito. Incluso muchos de ellos se unieron al trenecito con el que Hyo Sun invitó para finalizar el recital.
El momento más emotivo de la mañana fue la despedida con el Ave María, que cantó a viva voz la coreana con su aterciopelada entonación. El público vibró y se emocionó con la forma de cantar de esta simpática monjita. Hyo Sun dedicó esta melodía a María José, la jurista del CP Daroca, que se jubila muy pronto. La coreana le regaló un ramo de flores y ambas se fundieron en un emotivo abrazo. Hyo Sun volverá a subir al escenario del salón de actos del CP de Daroca la próxima Navidad.
