La llave

Escrito por: Fernando G. R.

 

Cuando el notario le entregó la llave, la reconoció al instante. Abría el robusto armario de roble del dormitorio, donde guardaba sus bienes más preciados. Todas las noches la miraba a los ojos pausadamente y la utilizaba para sacar el libro. El que nunca le dejó leer, se lo leía. De él salían los versos que lavaban su alma de la mugre diaria.

 LA LLAVE

Abría el libro, buscaba entre sus páginas y encontraba el adecuado para su estado de ánimo. Para hacerla sonreír y encarar la noche sosegada, tranquila, sin penas, en paz, feliz. Se despertaba remozada, con ganas de vivir.

La noticia había sido demoledora. El entierro, los trámites oficiales, la familia. Eran ya tres semanas con el sabor salado que fluía de sus ojos secándole la boca día y noche.

Insertó la llave, la giró y solo cogió el libro. Lo necesitaba. Lo abrió y se dispuso a encontrar un poema que la aliviara…Sus páginas estaban en blanco. Todas. Esbozó una sonrisa que disipó todas sus penas, y recordando todos esos poemas se quedó dormida plácidamente.

 

1º Premio categoría Microrrelato en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2020 para centros penitenciarios