Escrito por: Ricardo M.
La poesía abrió las primeras Jornadas Culturales del CP de Daroca. Esta iniciativa previa a la Semana Santa es la primera vez que se realiza en el centro penitenciario zaragozano. Se inició con un plato fuerte como fue la invitación para realizar un taller de poesía por parte de la artista alcarreña Asun Perruca. En la mañana del martes se dividieron en dos tandas con una cuarentena de oyentes en cada una de ellos.
Los asistentes trabajaron con un poemario de Perruca titulado “Las voces desprendidas”. Perruca explicaba que quería expresar con esta obra. “El poemario trata del maltrato a la mujer en muchos sentidos, a nosotras mismas, a la sociedad y a la violencia. También de mujeres que saben salir de esta situación y de la amistad entre las mujeres”, explicaba Perruca, maestra jubilada originaria de Molina de Aragón, pero que lleva treinta años viviendo en Calamocha.
Rosa, una de las impulsoras de la iniciativa, afirmaba que “los asistentes tienen que sentir la poesía y escuchar los poemas de Perruca. Unos pocos han trabajado sus poemas y otros se han limitado a escuchar. Se ha acompañado con el sonido de una guitarra que lo hace más acogedor”, indica la maestra del centro penitenciario.
Era la primera vez que la poetisa colaboraba con una actividad entre presos. “Me ha parecido una experiencia humana muy buena, muy bonita. El público es más masculino que femenino. No ha sido difícil conectar con los asistentes. La poesía es curativa, he visto sensibilidad con los asistentes y hemos conectado juntos”, apuntaba Perruca. Parece contradictorio hablar de la poesía en un sitio tan duro como una cárcel. Perruca no lo ve así. “La poesía en la cárcel es un refugio para el dolor y los poemas captan emociones. Aquí hay pocos estímulos externos y el diálogo interior se convierte en un poema. Aquí se generarían poemas interesantísimos que en otros sitios es muy posible que no salieran”, reconoce la escritora.
“La poesía es un refugio para el dolor que se
produce en la prisión”, explica la artista
La escritura es una pasión de Perruca desde su juventud. “Comencé a escribir en la adolescencia. Se me daba muy bien escribir en el colegio. Cuando lo pasaba mal escribía poemas, narrativa y hasta teatro. Le doy un poco a todo, pero lo que más me gusta es la poesía. Me parece lo más espontáneo, es una cosa de impactos, de momentos. Los versos condensan mucho, hasta un mundo entero”, dice emocionada Perruca.
Tras la charla de Perruca los asistentes pudieron disfrutar de un tentempié en uno de los patios del centro. En una mañana primaveral, el almuerzo consistía en trampantojos de morcilla y tartas de queso y de manzana regados con café.
Esta jornada abrió con éxito la primera edición de las Jornadas Culturales del CP de Daroca, que continuarán con las exposiciones de pintura y escultura el miércoles. Se cierran las jornadas el jueves con una charla de juegos tradicionales.
Las Jornadas Culturales son una iniciativa más del centro penitenciario cuya actividad estrella es el Festival de Cortos que se celebra en el mes de noviembre. Rosa ya lleva 13 años trabajando en la prisión de Daroca y ha sido una de las impulsoras de este proyecto que se ha llevado a cabo por los docentes de este centro zaragozano. “Estas actividades son enriquecedoras, distintas y nos hacen salir de nuestra zona de confort. Quiero resaltar la colaboración de los chicos de los cursos que nos han hecho unos dulces de morcilla y unas tartas de queso y manzana exquisitas”, reconoce esta veterana maestra.
De manera paralela, las jornadas cuentan con unas exposiciones de pintura realista de Mariluz, del gaditano Dani y de algún otro interno y otra de las aulas alberga esculturas de piedra y de madera.
