Escrito por: Rodolfo M. T.
No recuerdo muy bien como ingresé en prisión, debido a la borrachera que llevaba desde Nochevieja. Ingresé el día 2 de enero; año nuevo vida nueva.
Era mi primera entrada, por lo tanto muy fuera de juego. El primer mes me tuvieron en la enfermería pues no se fiaban de mí, con el historial médico que traía y el «pedo» tan gordo.
Bueno, se me pasó la tontería muy rápido y me puse a apuntarme a todo tipo de actividades y me di cuenta rápidamente de que había cantidad de gente que no tenía ni idea de sus derechos o recursos en la cárcel. Se me ocurrió montar un proyecto de apoyo a la reinserción con el fin de ayudar a los reclusos excarcelados hasta cobrar la excarcelación pues el primer mes es un poco durísimo, no tienes donde caerte muerto.

Comencé recordando el sitio donde recogía comida todos los días, el CIBE, cuyo único requerimiento solo era tener papeles de la UCA; enlace la empresa, de la Generalitat que busca trabajo a los discapacitados ya que en el paro no ofrecen prácticamente nada, e! ropero de la Iglesia, lo de los pisos tutelados por los padres Mercedarios, los cursos de la Cruz roja y por supuesto a María José, abogada de extranjería y a Marta y su hermano con su asesoría a nivel de papeleo.
Al principio, la gente no se fiaba o no me tomaban en serio, pero con el tiempo y demostrando que iba en serio ya se me acercaban a pedir consejo o direcciones donde acudir. También se unieron otros compañeros presos que controlaban de asesoramiento y de trabajadores sociales; el párroco de la prisión dio el visto bueno y continué actuando desde la cárcel.
Al salir el primer permiso, aparte de la familia y de correrme una buena fiesta fui a todos los sitios que tenía en mi lista a confirmar su ayuda. Me recibieron muy bien por tan óptima y altruista idea, incluso monté un festival benéfico para sacar dinero para sellos, tarjetas, etc. lo cual fue éxito, la sala llena de gente y los grupos actuando prácticamente por la causa y mucha solidaridad. Cuando regresé de permiso comenté con el párroco de la prisión los avances del proyecto.
1º Premio categoría Microrrelato en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2019 para centros penitenciarios