Escrito por: Pedro Betancourt.
TODO Y NADA
Soy parte de lo que llega
y de lo que está por venir.
Un hálito en el vacío,
una lágrima en la balanza.
Soy un cielo de virtudes
y un universo de defectos.
La lenta respiración de la tierra,
y la suave fragancia que desprende la primavera.
Soy regazo y morada de
amores que viven con el sello de la caducidad,
el reflejo de los vientos
que luchan ansiosos por regresar a casa.
Soy vida y muerte a la vez.
AMOR
De todas las palabras que coleccioné en el camino sólo una sigue abrigando mi eterna esperanza: Amor, amor… por siempre amor.TREPIDANTE
En cada verso dejé una parte de mí. En cada escritura deshojé con infinita amargura el silencio que el cielo me regaló. Cada recuerdo diluyó la imperturbable imagen que custodia mi alma, el retrato de estas retorcidas rejas.TÚ
¿Quién eres tú que alejas mis mares de sal hasta un apacible oasis? ¿Quién eres, que irrumpes sin sonido alguno y besas mi corazón? ¿Quién eres tú?EL ADIÓS
Las horas se deslizan por entre mis manos como frágiles hojas que el otoño arrojó. Ya no opongo resistencia a los días, aún menos a los años que, obstinadamente, llaman desesperados a mi puerta como hienas en busca de carnaza. Busco un final bello. Una noche diferente con palabras sencillas donde serpenteen a mi alrededor miles de estrellas. Construir una sinfonía de deseos para el próximo encuentro. Alcanzar a saborear el póstumo guiño que se mereció
esta vida.
AMARGO
Del ayer quedaron mil regalos que, por vergüenza, no descubrimos, quedaron los recuerdos de los amigos que, ahora, descansan entre cenizas. Quedó la llama de la esperanza que, junto a una furtiva mirada, me regalaste tras la partida.REDENCIÓN
He soñado con historias que se perdieron en mi interior. Cada una de ellas renació tras salir del laberinto del desamor.INDIFERENCIA
En cada sombra del silencio me senté. Los demás contemplaban aquello como la agonía que dilata el dolor. Palabras sencillas acudían a mi mente manchadas, cada una de ellas, por cálidos labios, y, el murmullo, desmenuzaba el momento con martilleantes conjeturas. Convivo con vivos que dejaron de existir hace mucho tiempo, como esa música que pasa, que duerme para siempre.COMPRENSIÓN
Suerte la de aquel que no despertó al amor ni encontró en su caminar un campo de espinas, ni senderos convertidos en complicados laberintos. Suerte la de aquel que pasó de puntillas por el extraño e incomprensible torbellino llamado Amor.APOCALIPSIS
El sonido de la trompeta llamó a todos: casados y rejuntados, amantes y desengañados. A ricos, pobres, lisiados y jibosos les envió un ángel misericordioso. A los poseedores de la verdad les confirió una única melodía: seréis los primeros en ser juzgados. Mentirosos, arrastrados, traicioneros, embalsamadores de emociones, especuladores, putas y ladrones salían de sus nichos como lo que eran, almas maldecidas por siempre. Violentos, borrachos, intolerantes, encubridores y cultivadores de odio comenzaron su inmortal agonía. La apocalíptica llamada volvió a sonar y tu voz permanecía sin ser oída.EL MENSAJE
A los jóvenes como tú hay que brindarles un escaparate de interminables ilusiones, el cierre de los laberintos emocionales
y la apertura de la exquisita cortesía.
A los jóvenes como tú
hay que ofrecerles la oportunidad
de decirles que no vale la pena
beberse de un solo trago la vida,
menos aún permanecer en un gastado
recordatorio junto a otros ya fallecidos.
A los jóvenes como tú convendría decirles
Que, lejos de preocuparse, se ocupasen
en ser simplemente felices.
REFLEXIÓN
¿De que sirvió tropezarme de nuevo con la belleza? ¿Para qué demonios cabalgué de luna a sol y de sol a luna en busca de un corazón generoso? ¿Quién fecundó en mi interior la semilla de este ocaso? ¿Acaso el tiempo del entendimiento quedó atrás como un fugaz recuerdo? Entonces ¿Qué pinto en este circo al que todos se empeñan en llamar vida?PRESO
El lamento de un hombre preso hay que buscarlo más allá de la luz, y, aun así, dudo que alguien lo pudiera hallar.EL VIAJE
El paso es lento hasta el oscuro agujero. Delgado, demacrado y corroído por la mortal enfermedad, el joven quiso dejar en sus labios el sello de una última sonrisa.TERNURA
Háblame de una hoguera de fotografías, de un templo donde venerar tu imagen, del ocaso iluminado por tu sonrisa. Háblame de un período donde podamos rememorar las horas compartidas y la conquista de un solo yo interior. Háblame de una existencia inundada de magia y misterio. De la reconstrucción del primer beso y de aquel corazón que juntos dibujamos a la orilla del mar. Háblame mientras espero con infinita ternura la llegada del nuevo amanecer.