Escrito por: Ricardo M. P.
Esto me sucedió veinte años atrás. Cuando era pequeño veía a mi abuela todas las primaveras blanqueando la fachada de la casa. Mi padre me contaba que mi abuelo, al cual no conocí, hacía unas especies de hornos para quemar la piedra y deshacerla para sacar la cal. Con el tiempo coincidí con un hombre que era pintor y que conoció a mi abuelo, me comentó algo que mi abuelo era calero. Me contó la misma historia que mi padre.
Años después conocí a un picapedrero y le pregunté qué era eso y me contó que picaban la piedra para hacer trozos más pequeños para que los caleros las quemaran en hornos de leña durante muchas horas para deshacerlas y sacar la cal. Por ese tiempo conocí a un maestro de guitarra flamenca el cual me enseñó todos los palos y me habló sobre el Cante de las Minas de La Unión de Cartagena. Estuve varios años bajando a dicho pueblo y conocí a mucha gente destrozada por su esfuerzo en las minas. Y desde aquí quiero mandar un saludo a todas aquellas personas que dedicaron parte de su vida a tan duro trabajo.
1º Premio categoría Microrrelato en el Certamen ”Picapedreros” de Poesía, Guión y Microrrelato 2019 para centros penitenciarios
