
Todo el mundo se ha vuelto loco
Las paredes de la minúscula sala de espera están cubiertas de carteles. Clavadas con chinchetas, a dos metros del suelo, hay un millón de ilustraciones

Las paredes de la minúscula sala de espera están cubiertas de carteles. Clavadas con chinchetas, a dos metros del suelo, hay un millón de ilustraciones
El sol salta sobre la colina. Se levanta el bajo de los pantalones. Deja ver unas botas de montaña, enormes, pesadas. Dobla las rodillas. Las
No puedo aceptar la mentira, nunca me lo llegué a creer, que sostiene la falacia de que escribir libera. El porqué es muy sencillo; escribir
El vapor del combustible se adhirió a mis papilas. La amargura quedó recorriendo mi nariz y me devolvió el sabor amargo del olvido, como un
Hace algún tiempo empecé a escribir un diario que clasifiqué como “pequeña prosa cotidiana”. Lo hice, lo de empezar a escribir un diario, sobre todo,
No nos hacíamos regalos. Nos habíamos prometido a nosotros mismos que nunca seríamos la típica pareja. No íbamos a dejarnos llevar por fechas señaladas, compromisos
Puedo decir con orgullo que Marcos Ana ha sido uno de los poetas que más me ha influido desde que, hace ya algunos años, comenzara