
Prolegómenos
—¿No estás cansado de que nunca ocurra nada, Manuel? —¿Qué quieres decir, Roberto? —Me refiero al mundo. No cambia. Llevamos décadas sin que ocurra nada

—¿No estás cansado de que nunca ocurra nada, Manuel? —¿Qué quieres decir, Roberto? —Me refiero al mundo. No cambia. Llevamos décadas sin que ocurra nada

Pala al hombro, mandíbula suelta tras seis traguitos de anís, listo para la faena. Fue atardeciendo a medida que paseaba por las callejuelas del cementerio,
Para muchos, el tiempo transcurre de manera deportiva, digital y acelerada, como si fuera una carrera en la que nadie saldrá ganando. Cada uno sale
Una máquina de escribir polvorienta se asoma sobre el escritorio. En el artefacto oxidado, bailan decenas de arañas. Danzan bajo la melodía que producen al
Nadie podría haber adivinado el dolor que sentía Claudia al ver a su pareja, el padre de su hija, despilfarrando el dinero desde el móvil.
Joaquín recorría la playa sin descanso, descalzo, con la piel cobriza de andar bajo el sol. Sus pies, heridos por las conchas; sus manos, destrozadas
Un ruido en mi ventana me despertó de madrugada. Mi madre me había mandado a la cama antes de las doce, justo tras la cena
Cuatro de la mañana. Una llamada me despertó. No reconocía el número. Me reincorporé, y salí del cuarto, para no despertar a mi pareja. Deslicé
En una jaula, en el balcón, guardaba una hada. Era minúscula, su cuerpo no era más grande que una pelota de golf. Era una extraña
– ¡Cuidado! -grité, tras frenar-. – ¿Qué tenga cuidado? -respondió la mujer a la que casi arrollo-. Por aquí no pueden pasar las bicicletas. ¡Mira
– A veces, la vida no es como queremos -afirmó el duendecillo-. – Lo sé -eran las cuatro de la mañana, me dolía la cabeza,
Una canción de tango suena distorsionada desde una radio oxidada. Los acordes se superponen, la melodía queda fuera de tono. Pero a Rodrigo no le