OCA GLACIACION

Sparring de a pie

Como un campeón de boxeo, donde las exigencias de su preparación son lentas antes del siguiente combate, y no se llega a la cima de la noche a la mañana.  Normalmente, dentro de esta preparación el “sparring” asume una gran parte del éxito que el púgil pueda obtener.

Extrapolando la situación del boxeador al día a día en nuestra sociedad, donde los cambios y la evolución son continuos y constantes, para que la economía navegue con sencillez, también hay que buscar un “sparring”. Ese, es sin lugar a dudas el trabajador, el empresario, el autónomo, el asalariado por cuenta ajena, el trabajador del sector público o privado, etc., múltiples vertientes para explicar lo mismo al fin y al cabo, la base donde se sustenta una nación.

Actualidad_475214750_148450626_1024x576En esa base es donde nos encontramos hoy la mayoría de nosotros, por cuenta ajena o propia, con independencia del sector al que pertenezcas, y el gobierno que tenga el control tras las últimas elecciones. Además, lo más común es que uno pase la mayor parte de su vida laboral en ella. De la pena y la gloria es de lo que tenemos que hablar, sin duda en estos momentos.

Me decía, hace unos días, un amigo dueño de una ferretería que estaba preocupado por el porvenir de su negocio (obviamente no es el único), que seguramente estos días tendría que cerrar, aunque como vendedor de productos de primera necesidad (geles, mascarillas, guantes, etc…) se mantendría abierto dada la gravedad de la situación. Quizás él solo en la tienda, quizás con algún empleado. Como empresario, no estaba únicamente enfocando en el negocio en sí, también estaba preocupado por el futuro de sus trabajadores, y es que lógicamente hay una parte humana fundamental en toda esta catástrofe. Las facilidades que se requieran, iban a ser convenidas, dicho sea.

La base donde se
sustenta una nación

Y es que todos estamos agobiados por la dificultad de lo sucedido. Me lo comentaba un amigo banquero, que la población sustituye la visita al banco por una llamada de teléfono, y que incluso habían obtenido cierta tranquilidad tras ver el manejo de la situación por parte de la entidad, infringía por tanto, cierta seguridad. Ya que tengo que estar trabajando estos días, al menos hacerlo con ciertas garantías es lo menos que podía esperar, soslayaba.

Miles de ERTES nos van a abordar, cientos de miles de despidos que tristemente se van a producir, y sin embargo, el motor de esta economía sigue funcionando, y a medida que ganemos la batalla aumentará su potencia, y ojala lo haga con más fuerza si cabe que la que anteriormente hubiese. Ojala que las penas queden a un lado y los días transcurran rutinarios y monótonos de nuevo, y en las calles claro está.

Mientras tanto, en los supermercados, en empresas, las farmacias, sucursales, personal de limpieza, funerarios y sepultureros, transportistas, peluquerías, tintorerías, ferreterías, fruterías, carnicerías, pescaderías, hosteleros,  kioskeros, personal de correos, demás funcionariado, y un largo etcétera que engloba a todos aquellos profesionales que hoy trabajan para que podamos revertir la situación de la manera más liviana y digna posible, seguirá habiendo muchos “sparring” en donde podemos sacar modelos donde fijar los éxitos que están por llegar cuando todo esto no sea más que un simple recuerdo. Gracias.

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